Animales en peligro de extinción: el sapo de Wyoming

Sapo de Wyoming
WIKIPEDIA
  
Actualizado 16/01/2016 15:10:48 CET

MADRID, 16 Ene. (EDIZIONES) -

Los animales en peligro de extinción se pueden encontrar a lo largo y ancho de todo el mundo. También los hay de todas las especies: da igual que sean mamíferos, aves, insectos o reptiles, en todo el globo se encuentran amenazados. Así ocurre con el Anaxyrus baxteri, más conocido como sapo de Wyoming.

El sapo de Wyoming se encuentra en un estado crítico: la Lista Roja de Animales en Peligro de Extinción lo sitúa en el estado previo a ser considerado 'extinto' por completo.

CARACTERÍSTICAS Y HÁBITATS

También conocido como sapo de Baxter, esta especie era típica de las riveras del río Laramie, en EEUU. En la actualidad, sin embargo, sólo existe en cautividad en la reserva natural del lago Mortenson, en el estado estadounidense de Wyoming.

Esta especie era bastante común en la década de 1950, pero sufrió un importande descenso en los 60 y 70. El declive llegó a tal nivel que en los 80 se dio por extinguida, pero en 1987 se volvió a encontrar en el ya mencionado lago estadounidense. Fue a mediados de los 90 cuando se comenzó con el programa de reproducción en cautividad.

NÚMERO Y AMENAZAS

En el Lago Mortenson esta especie no se ha reproducido de forma natural desde 1991, por lo que la población se mantiene viva a través de la liberación de sapos jóvenes nacidos en cautividad.

Según el último estudio para medir la población de este anfibio, en julio de 2002 se contabilizaron cuatro adultos y 124 sapos jóvenes. Pese a los esfuerzos del refugio, que pasan principalmente por técnicas de reproducción asistida y la modificación genética de las crías, el número de sapos de Wyoming no deja de descender.

La principal amenaza que impide que el sapo de Wyoming salga de la 'lista roja' es el hongo quitridio, 'culpable' también del decrecimiento de especies de anfibios en todo el mundo. Este hongo se encuentra en el mismo lago que el sapo, lo que, unido a los depredadores naturales de los anfibios, los pesticidas y la falta de una diversidad genética en los pocos sapos de Wyoming que quedan, hace más difícil su pervivencia.