La UE tiene como objetivo reducir las emisiones en al menos un 55% de aquí a 2030. - PIXABAY
MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los minerales presentes en subproductos industriales como diamante, níquel e ilemenita así como la explotación de canteras de dunita y mármol provocan reacciones que convierten el dióxido de carbono (CO2) en compuestos seguros, según se desprende de un estudio en el que participa el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que concluye que los residuos procedentes de la extracción de estos minerales reducen el CO2 atmosférico.
El informe, publicado en la 'International Journal of Greenhouse Gas Control, se ha realizado con el análisis de 21 subproductos industriales procedentes de 12 explotaciones mineras e industrias en 15 lugares de todo el mundo, como España, Australia, Canadá y Estados Unidos. Después, evaluaron su reacción con el CO2 cuando se exponen al agua durante más de cien horas.
De este modo, comprobaron que los minerales con calcio y magnesio reaccionan con el CO2 en el agua para formar alcalinidad de bicarbonato y carbonatos en la naturaleza. Así, una vez que el CO2 se disuelve en el agua, se combina con estos minerales para crear iones de bicarbonato solubles y carbonatos, por lo que almacenan de manera efectiva y permanente el CO2.
Según los investigadores, este proceso es crucial en los sistemas naturales, ya que influye en la química del agua, en el equilibrio del pH y en la formación de características geológicas como las formaciones de piedra caliza.
Por su parte, el investigador de Geociencias Barcelona (GEO3BCN) Liam Bullock, ha señalado que las tasas de reacción son comparables a las que se utilizan en otras estrategias similares, como la meteorización incentivada del basalto.
Por otro lado, el trabajo también ha puesto de manifiesto que el uso de estos subproductos junto con evaluaciones exhaustivas de tecnología, economía y ciclo de vida podrían generar beneficios ambientales y económicos a futuro.
Asimismo, Bullock junto con los investigadores de la GEO3BCN-CSIC y la Universidad de Alicante (UA), José Luis Fernandez-Turiel y David Benavente respectivamente, aseguran que estos resultados sientan las bases para futuros estudios más específicos y a mayor escala.
En concreto, Bullock señala la necesidad de crear una base de datos integral de materiales con potencial para eliminar dióxido de carbono. "Experimentos a mayor escala, que incluyan ensayos piloto in situ, ayudarán a determinar si es factible aumentar la capacidad de materiales reactivos para lograr la eliminación de millones de toneladas de CO2 o incluso capacidades aún mayores", concluye.