Las emisiones de CO2 en 2006 descendieron en España un 2,7%, un tercio menos de lo inicialmente estimado

Actualizado 14/03/2008 14:25:56 CET

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) descendieron un 2,7 por ciento en España en el año 2006 respecto al anterior, según datos oficiales facilitados hoy por el Ministerio de Medio Ambiente. Esta cifra significa 1,3 puntos de descenso menos de lo estimado incialmente, que hasta ahora fijaba la reducción en un 4 por ciento. La disminución de emisiones es crucial para mitigar los efectos del cambio climático.

El Departamento de Cristina Narbona comunicó ayer por la tarde de forma preliminar a la Comisión Europea el Inventario de Gases de Efecto Invernadero de España con los datos oficiales de las emisiones en 2006. La aprobación formal del Inventario la realizará la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos en su próxima reunión.

"Las cifras reflejan una reducción de un 2,7 por ciento respecto al año anterior. Se trata de la primera reducción significativa de las emisiones GEI desde la aprobación del Protocolo de Kioto", añade Medio Ambiente.

En este sentido, reconoce que "los datos oficiales muestran una reducción algo menor que las cifras estimadas en abril del año pasado en el Informe elaborado por el World Watch Institute de España y Comisiones Obreras".

34 PUNTOS POR ENCIMA DE KIOTO

Hasta ahora, con una estimación de decrecimiento de emisiones del 4 por ciento se creía que, en conjunto, habían aumentado las emisiones de GEI un 48,05 por ciento desde 1990, cuando el Protocolo de Kioto sólo permite a España un aumento del 15 por ciento respecto a los niveles de 1990, en el periodo 2008-2012. En estos momentos, las últimas cifras oficiales indican, por tanto, que el nivel de emisiones hace dos años era un 49,35 por ciento superior al de 1990, es decir, una diferencia de 34 puntos.

El Ejecutivo preveía que las emisiones de 2008 superarían un 37 por ciento los niveles de 1990 (todavía no se conocen los niveles de emisiones de 2007), por lo que su estrategia consiste en cubrir la diferencia respecto con Kioto mediante la aplicación de los llamados Mecanismos de Flexibilidad (que cubrirían un 20 por ciento) y con el efecto positivo de los sumideros de CO2, básicamente bosques (el 2 por ciento restante). El coste de estas acciones rondará entre 2.000 y 3.000 millones de euros.

A partir de 2012, la UE prepara una estrategia que obligará a los sectores industriales a reducir al menos un 20 por ciento las emisiones respecto a 1990. En el sector difuso (vivienda, agricultura, transporte), no incluido en las obligaciones de Kioto, a España le correspondería una reducción de emisiones del 10 por ciento en 2020 respecto a los niveles de 2005. Una cifra que el Gobierno considera que debería rebajarse, mientras que los ecologistas critican por leve, dado que permitiría al país aumentar sus emisiones más del 30 por ciento en 2020, respecto a los niveles de 1990.

OTROS GASES CONTAMINANTES

El Inventario no solamente presenta los datos de los gases de efecto invernadero sino que también contiene otros gases contaminantes que afectan a la calidad del aire como son los óxidos de nitrógeno (NOx), el dióxido de azufre (SO2), los compuestos orgánicos volátiles (COV), y el amoníaco (NH3).

Los resultados muestran que respecto a 2005 en SOx, NOx y COVs la situación ha mejorado en el conjunto de España, mostrando una bajada del 7 por ciento, 3 por ciento y del 2,5 por ciento, respectivamente. Por su parte, el NH3, aumenta un 4 por ciento, como consecuencia de los procesos del sector primario, esencialmente la agricultura.

El año pasado se aprobó la Estrategia Española de Calidad del Aire y la nueva Ley de Calidad del Aire y Protección de la Atmósfera, que, entre otras medidas, fija que si se superan los niveles de contaminación, las comunidades autónomas y ayuntamientos deberán elaborar planes de reducción que serán determinantes en los instrumentos de planeamiento urbanístico y de ordenación del territorio.

"Aunque 2006 fue un año de gran crecimiento económico en España y de aumento neto de la población, la eficacia de las políticas que el Gobierno ha estado poniendo en marcha empieza a mostrar efectos estables y consolidados de mejora de la situación ambiental", concluye.