Publicado 04/07/2021 11:25CET

Eva Saldaña, nueva directora ejecutiva de Greenpeace: "El estallido renovable no puede pasar por encima de las personas"

Archivo - Eva Saldaña Buenache, nueva directora ejecutiva de Greenpeace España.
Archivo - Eva Saldaña Buenache, nueva directora ejecutiva de Greenpeace España. - GREENPEACE - Archivo

   Considera que el proyecto de ley de residuos "parte de un análisis incorrecto" por lo que la ONG estará "muy pendiente" del texto final

   MADRID, 4 Jul. (EUROPA PRESS) -

   La nueva directora ejecutiva de Greenpeace España, Eva Saldaña, que asumió el cargo el pasado 18 de mayo tras la renuncia de Mario Rodríguez, considera que el "estallido renovable" no puede pasar por encima de la biodiversidad ni de las personas en el marco de una transición que debe ser necesariamente "justa e inclusiva".

   Saldaña afronta el reto de dirigir una de las organizaciones ambientales más grandes en España 18 años después de su incorporación a la ONG a la que quiere dar un "cambio de mirada". En una entrevista con Europa Press, la nueva directora ha confesado que le hace "especial ilusión" afrontar un reto en un momento "crucial" porque "quedan 10 años para enfrentar esta emergencia climática".

   "Afronto el reto en un momento especialmente emotivo y con la oportunidad muy grande de contribuir a que Greenpeace sea la herramienta de cambio que tiene que ser", ha manifestado.

   En ese sentido, Saldaña reclama un "cambio sistémico" que revierta la crisis de biodiversidad y que al mismo tiempo contribuya a limitar a 1,5ºC el aumento global de la temperatura sin dejar a nadie atrás. Para lograr que una transformación significativa ve crucial "empujar a una comunidad de acción política que al menos active al 3,5 por ciento de la población". "Es el momento del todos a una", ha insistido.

   Como responsable de Greenpeace, la nueva directora ejecutiva urge a los países a que descarbonicen sus economías con "urgencia" y para ello deben abandonar "completamente" los combustibles fósiles y sustituirlos por un sistema renovable inteligente, no solo en lo tecnológico, sino en lo humano.

   "El cambio a las renovables debe caer en las personas. Hay que convertir la energía en un derecho", afirma la directora que, además insiste en que el despliegue de las renovables no puede consistir en un mero cambio de fósiles por renovables, sino que se haga de forma democrática y satisfaga las necesidades de las poblaciones más vulnerables".

   En ese sentido, ha añadido que estas energías limpias han estado "bloqueadas mucho tiempo" pero que "ahora" empieza un "estallido que hay que hacer con mucha planificación para que no pase por encima de la biodiversidad ni de las personas". No obstante, anuncia que el papel de Greenpeace en la descarbonización será el de la "necesaria radicalidad política" en función de la capacidad de ambición climática de Gobiernos y empresas.

   Otros de los retos de esta década en su opinión están en la movilidad, que deberá ser sostenible y también inclusiva en este marco de "transformación sistémica", así como lograr una descarbonización verde y justa desde la base de la economía circular.

   Saldaña ha valorado los numerosos avances del presente Gobierno en legislación ambiental aunque ha lamentado la "escasa ambición climática" de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética recientemente aprobada", que establece una reducción de emisiones del 23% de aquí a 2030 cuando la ciencia señala una necesidad de reducir un 55% las emisiones en esta década. Por ello, reclama "más contundencia".

   En cuanto al proyecto de ley de residuos y suelos contaminados que está en tramitación parlamentaria, Saldaña opina que "parte de un análisis incorrecto" porque habla de una "situación preexistente que oculta la realidad de los residuos", de modo que advierte de que el futuro texto legal puede ir en la dirección incorrecta. "Falta ambición. Hay que seguir avanzando y vamos a estar muy pendientes", ha defendido.

   Por otro lado, opina que un "foco muy importante" en estos momentos es el destino de los fondos europeos de recuperación, una "lluvia de millones" que pide que no termine financiando proyectos que hagan daño al medio ambiente sino que con este reparto se consigan cambios significativos para lograr ciudades más amigables con comunidades energéticas que "pueden jugar un papel relevante" para que la energía "no quede en mano de las grandes empresas".

   Durante la entrevista, ha expresado que le gustaría dejar una impronta en Greenpeace de modo que las acciones se enfoquen hacia las poblaciones vulnerables; aumente la "mirada ecofeminista" dentro de la ONG, lograr una mayor equidad y ampliar "mucho" el concepto de activismo.

   Para ello, pretende también aumentar la frecuencia en la interlocución con el Gobierno y, al mismo tiempo, reclama una mayor participación de la sociedad civil que "debería ser mayor y más frecuente".

   En cuanto a la próxima Cumbre del Clima de Cambio Climático que se celebrará a final de año en Escocia, la COP26, alerta de que Greenpeace sigue viendo la "escasa contundencia de los países ricos" y lamenta que año a año se van perdiendo oportunidades para atajar la emergencia climática.

   De este modo, confía en que los Gobiernos acudan a la cita "con la lección aprendida, muy guiados por la ciencia y preparados para poner un final real a la era de los combustibles fósiles", a través de "decisiones contundentes" contra la emergencia climática.

   Respecto al regreso de Estados Unidos a la acción climática, Saldaña cree que el avance en justicia ambiental se está viendo, pero aún debe dar las señales pertinentes de que va en la buena dirección de la transición justa.

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