PALMA DE MALLORCA, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Planta de valorización energética de Son Reus ha incinerado un total de tres millones de toneladas de residuos urbanos desde su puesta en funcionamiento hace diez años, permitiendo la eliminación de los 43 vertederos municipales que tenía Mallorca y convirtiéndose en la centro de tratamiento residual "más seguro, moderno y rentable de España", según destacó la presidenta de la Institución Insular, Maria Antonia Munar.
En el acto conmemorativo del décimo aniversario de la planta, Munar señaló que la ampliación con dos hornos más que se prevé en el nuevo Plan Director Sectorial para la Gestión de los Residuos Urbanos de Mallorca, permitirá cerrar el último vertedero de las isla, ubicado también en Son Reus, lo que convertirá a la isla en la "única región del mundo con vertido cero".
Depués de descubrir un monolito conmemorativo del aniversario, Munar hizo entrega de un reconocimiento a las personas que han hecho posible la apertura de la planta y su buen funcionamiento. Entre ellos, estuvieron el actual secretario general del PSIB, Francesc Antich, Joan Verger, Mercé Amer, Miquel Àngel Borràs y el director insular de Gestión de Residuos hasta que falleciera el pasado enero, Miquel Riera. Su viuda fue la encargada de recoger el homenaje.
La presidenta insistió en que a la incineradora sólo llegan los residuos que no pueden ser reciclados, contestando así a las críticas de los partidos de la oposición en el Consell que se oponen a la construcción de dos nuevos hornos y prefieren invertir en infraestructuras y educación para aumentar la separación de materiales que permita elevar la tasa de reciclaje.
La Planta de valorización, que comenzó a funcionar hace hoy diez años, tiene una capacidad de incineración de 18,75 toneladas por hora en cada uno de los dos hornos de que dispone. La basura eliminada generó 750.000 toneladas de escorias y 180.000 de cenizas.
En estos diez años, Son Reus ha exportado 1,18 millones de megavatios de energía que han abastecido de luz a unos 600.000 habitantes, calculando un consumo medio de dos megavatios por año. La disminución de emisiones de CO2 fue de 121.426 toneladas con respecto al fuel oil y de 500.000 toneladas respecto al carbón.
El gerente de Tirme, la empresa que tiene adjudicada la gestión de la planta, Ángel Fernández, explicó que el volumen tratado en Son Reus supone 300.000 camiones llenos de residuos que no han ido al vertedero. "Puestos en fila, unirían Barcelona con Moscú", apostilló.