Actualizado 03/02/2017 12:54

Los amantes de Teruel, una leyenda con base histórica de la que se cumple el octavo centenario este 2017

Los amantes de Teruel
EUROPA PRESS

MADRID, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los jóvenes Juan Martínez de Marcilla e Isabel de Segura eran vecinos desde niños y se amaban. Ella era la única hija de Pedro de Segura y pertenecía a un noble y rico linaje presente en Teruel desde el siglo XIII. Juan, unos siete años mayor que ella, debió de ser hijo segundón de los varios que tuvo un Martín Garcés de Marcilla.

Cuando Juan pidió a Pedro de Segura casarse con su hija, éste se opuso por la escasez de fortuna del segundón. Juan pidió entonces a Isabel un plazo de cinco años para ir a la guerra y mejorar su condición, prometiéndole su amada que le aguardaría.

En 1217, al transcurrir los cinco años del plazo acordado, Isabel acabó cediendo a las reiteradas presiones de su padre y se desposó con un personaje principal.

Seguidamente llegó Juan, ya rico. Al encontrase con Isabel, recibió la noticia de que su amada se había casado en su ausencia, cayendo al momento muerto de amor a sus pies, según se recoge en los textos documentales conservados.

En el funeral que se celebró por el joven en la Iglesia de San Pedro, Isabel, cuando se acercó a besar el cadáver de su amado, cayó muerta a su vez al pie del féretro.

Las familias y el pueblo decidieron enterrar juntos a ambos jóvenes. La tradición y las narraciones del suceso se incrementaron con el descubrimiento de las momias atribuidas a los amantes en 1533, en la misma Iglesia de San Pedro.

Desde 1955 los restos descansan en un mausoleo de alabastro y bronce realizado por Juan de Ávalos.

La historia de los amantes ha sido una fuente de inspiración literaria y musical tratada por numerosos autores como Tirso de Molina, Juan Pérez de Montalbán, Juan Eugenio Hartzenbusch o Tomás Bretón.

Información elaborada a partir del Diccionario Biográfico Español de la Real Academia de la Historia.