Foto de archivo de jabalíes. - Europa Press/Contacto/Guillaume Bonnefont
MADRID, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Fundación Artemisan, José Luis López-Schümmer, ha recalcado este martes el "reto" de gestión que supone la sobreabundancia de especies en el control de la transmisión de enfermedades días después de que se haya detectado por primera vez desde 1994 la peste porcina africana.
Además, ha destacado el papel "fundamental" de los cazadores y gestores en la correcta gestión de especies, lo que a su juicio les convierte en "grandes" aliados para el control de enfermedades y la reducción de accidentes de tráfico y daños agrícolas. Asimismo, ha subrayado que al tiempo que mantienen en equilibrio las poblaciones de animales, "favoreciendo la conservación y la biodiversidad".
Así se ha expresado durante la presentación este martes del informe 'Evolución histórica de las especies de caza mayor en España, distribución, capturas y siniestralidad' durante la celebración del LXXV Aniversario de la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
La investigación recoge las tendencias de especies como el jabalí, ciervo, corzo, gamo, cabra montés y rebeco así como la problemática que supone su "considerable" crecimiento para la conservación y la compatibilidad con otras especies y con actividades humanas.
A lo largo del texto, los autores concluyen con que la gestión de ungulados debe orientarse hacia modelos de gestión adaptativa capaces de responder a dinámicas de población cambiantes, a escenarios de riesgo emergentes (ya sean sanitarios, ambientales o sociales); y a la necesidad de compatibilizar conservación, aprovechamiento y convivencia.
Además, apuestan por mejorar la calidad y coordinación de los sistemas de información, reforzar la planificación conjunta entre administraciones, sector cinegético, sector agrario y entidades de conservación; y desarrollar acciones a escala de paisaje, esenciales para afrontar los retos actuales que permitan mantener las poblaciones en buen estado de conservación, "reduciendo conflictos y minimizando el impacto sobre actividades humanas y ecosistemas".
LOS ACCIDENTES CON JABALÍES HAN AUMENTADO UN 61,08% DESDE 2016
Así, explica que las capturas de jabalíes se han incrementado en un 210% entre 2005 y 2023. Además, la especie ha registrado un fuerte crecimiento también en zonas urbanas y periurbanas. En este sentido, advierte que el aumento es "mucho mayor" si se tiene en cuenta datos anteriores a esa fecha. De manera paralela, indica que las capturas de ciervos han aumentado un 111%; y las de los corzos, un 552%.
Por su parte, las de gamos han experimentado un incremento de 481% en el mismo espacio de tiempo, lo que ha generado problemas por competencia con otras especies y desplazamiento de las mismas. Mientras tanto, las capturas de cabras montés han aumentado un 411%, tendencia que Fundación Artemisan asocia a la "la notable recuperación de sus poblaciones y la expansión en las últimas décadas". Por último, las capturas de rebecos han crecido un 68%.
El estudio explica que los accidentes de tráfico con animales silvestres "prácticamente se han duplicado" entre 2016 y 2022, cuando han pasado de 17.349 a 30.788 siniestros. De acuerdo con el texto, las especies silvestres son causantes del 78,35% de accidentes registrados con animales. En este marco, detalla que los accidentes de tráfico con la implicación de un jabalí han aumentado un 61,08% entre 2016 y 2022.
Mientras, aquellos que implican a un ciervo han subido un 84,87% en la misma etapa; y a un corzo, un 104,25%. Si bien los accidentes de tráfico relacionados con un gamo han aumentado en un 134,78%, estos suponen sólo el 0,15% del total de accidentes con fauna silvestre. El número de accidentes en los que está implicada una cabra montés también es bajo --el 0,49% del total--, pero se ha incrementado en un 100% en el mismo espacio de tiempo.
Por su parte, el rebeco presenta bajos registros de siniestralidad vial debido a su particular distribución y densidad y no supera el 0,01% del total de accidentes registrados en fauna silvestre. Por otro lado, la investigación estima que los daños agrícolas provocados por animales silvestres ascendieron a 1.799.327 euros en 2024 en una superficie de 26.617 hectáreas. Según dice, fueron causados principalmente por corzo (626.432 euros en daños), jabalí (539.829 euros) y ciervo (597.726,91 euros).
Al margen de ello, advierte que los jabalíes pueden transmitir enfermedades como la peste porcina africana, enfermedad de Aujeszky, tuberculosis, salmonelosis o brucelosis; los ciervos, la tuberculosis, la enfermedad hemorrágica epizooótica (EHE) o la lengua azul; los corzos, la tuberculosis, la EHE o la sarna sarcóptica, además de sufrir la mosca Cephenemya stimulator; y las cabras montés y los rebecos, la sarna sarcóptica o la queratoconjuntivitis.