Cómo la contaminación puede transformarse en arte

Air-Ink
AIR-INK
Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 3 agosto 2016 14:42

EDIZIONES, 3 Ago. Madrid

El crecimiento exponencial de todos los países pone en jaque al medio ambiente. Bien es sabido que el calentamiento global avanza a pasos agigantados empeorando la calidad del aire. Causa 3,7 millones de muertes prematuras anuales en todo el mundo, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud en 2012.

En el continente asiático ha nacido la innovadora marca Air-Ink (Tinta de aire), una colaboración de Tiger Beer con los laboratorios Graviky (una filial de MIT Media Lab).

La marca asiática ofrece productos como lápices, rotuladores y spray's de pintura, todos ellos hechos a base del hollín que sale de chimeneas, tubos de escape de los coches... La tinta es una creación del fundador de los laboratorios Graviky, Anirudh Sharma.

Esta confabulación para usar elementos nocivos suspendidos en el aire, tiene su sede en Hong Kong, una ciudad con altos niveles de contaminación. Nueve artistas locales se unieron a esta inicativa pintando murales por las calles de la ciudad, con esta tinta que también proviene de las calzadas.

Una foto publicada por Tiger Beer HK (@tigerbeerhk) el

La idea surgió un día que Anirudh Sharma hablaba con sus amigos sobre la contaminación que hay en la India y lo desagradable que es. Desde su posición de investigador de MIT Media Lab empezó a investigar la idea de crear tinta a partir de la contaminación del aire.

Un vídeo publicado por Tiger Beer HK (@tigerbeerhk) el

PROCESO DE CREACIÓN DE LA TINTA

El primer paso es la recogida, con dispositivos desarrollados por ellos mismos, de la contaminación de los escapes antes de entrar en contacto con el aire.

Para hacer posible la recogida de la cantidad suficiente de gases, instalaron dispositivos en los tubos de escapes de vehículos a los largo y ancho de Asia, evitando así que dichos gases nocivos acaben en los pumones de la gente.

Después se vuelve al laboratorio, donde la contaminación capturada es tratada mediante un proceso que elimina trazas de metales pesados y sustancias cancerígenas.

El hollín, una vez purificado es procesado nuevamente con técnicas industriales para conseguir diferentes tipos de tintas y pinturas.

¿SALVAR EL PLANETA?

Aunque los precusores de esta iniciativa aún no se atreven a describirlo como una forma de salvar el planeta, es cierto que su principal propósito es aliviar el aire de las ciudades de esos niveles de polución.

Esta creativa forma de reutilizar la contaminación y a su vez evitar que llegue a condensarse con el aire se presenta prometedora. Quién sabe si en un futuro -no muy lejano- el material escolar, de oficina, etc. emplea este tipo de tinta.

Una foto publicada por Tiger Beer HK (@tigerbeerhk) el

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