Actualizado 21/01/2009 20:33 CET

La DGT, abierta a estudiar la demanda de la oposición para reducir a la mitad las multas por pago voluntario

MADRID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

El director de Tráfico, Pere Navarro, se mostró hoy abierto a estudiar la demanda de algunos grupos parlamentarios para reducir a la mitad el importe de las multas que sean pagadas de forma voluntaria, sea ante el agente que impone la sanción o en el primer requerimiento enviado al domicilio, según informaron a Europa Press fuentes parlamentarias.

Durante una reunión mantenida hoy con Pere Navarro, los portavoces de Seguridad Vial de la Cámara baja plantearon premiar con una reducción del 50 por ciento "el pronto pago", lo que a su juicio tendría "un gran efecto pedagógico y disuasorio".

El anteproyecto de ley del Gobierno que pretende reformar el proceso sancionador de tráfico, que será debatido en el próximo periodo de sesiones del Congreso, contempla ampliar al 40 por ciento la reducción del importe de la sanción en el pago voluntario de las multas, lo que supone diez puntos más que el descuento actual, pero los grupos piden elevar esa reducción hasta la mitad debido a la "actual situación de crisis económica".

Según el texto entregado a los presentes, al que ha tenido acceso Europa Press, el objetivo de esta reforma de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial es "minimizar" el tiempo que transcurre entre la infracción y la sanción, "reducir la litigiosidad por motivos de forma, no de fondo" y "desterrar la sensación de impunidad" del conductor infractor, entre otras cosas.

CONSENSO PARA NO DESGASTAR AL GOBIERNO

El director de Tráfico ha expresado a la oposición su deseo de que esta modificación se lleve a cabo "con el mayor consenso posible", predisposición que en opinión de algunos portavoces presentes en la reunión se debe a que "el Gobierno no quiere que haya mucho enfrentamiento porque eso le haría sufrir un serio desgaste" en una medida que, al fin y al cabo, facilitará que los conductores paguen sus multas.

Con esta reforma, el Ejecutivo también quiere acabar con el "desfase" entre la recaudación de la DGT y los ayuntamientos por infracciones de conductores, ya que la primera cobra el 70 por ciento de las multas mientras que los segundos sólo el 25 por ciento de las mismas.

El texto fija las cuantías de las multas en cantidades exactas de 100 euros para las infracciones leves, 200 euros para las graves y 500 euros para las muy graves, que podrán incrementarse por el órgano competente en un 30 por ciento más por la existencia de circunstancias adicionales como el peligro potencial creado.

Asimismo, el Gobierno pretende que las infracciones se notifiquen una sola vez en lugar de las tres actuales, que además podrá hacerse a través de un e-mail. También se contempla que los conductores puedan pagar con tarjeta de crédito la infracción en la carretera en el mismo momento de ser parados por la policía o Guardia Civil.