MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 quiere ampliar la regulación de menús saludables a las escuelas infantiles de 0 a 3 años.
"Nosotros vamos a garantizar menús saludables y un proceso acorde a los estándares de la Organización Mundial de la Salud en una fase que es especialmente crítica", ha anunciado este lunes el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, en declaraciones a los medios en Madrid.
Esta norma, que el Ministerio quiere aprobar "lo antes posible" y que busca extender las pautas del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles para esta etapa de la educación, asegurará el consumo de fruta y verdura fresca a diario, más pescado y legumbres, agua y leche como únicas bebidas y las limitaciones de las frituras y precocinados.
Además, los centros deberán adoptar, en la medida de lo posible, las medidas necesarias para promover la lactancia materna tanto presencialmente -habilitando espacios reservados para las madres que opten por amamantar en el centro- como de forma diferida, garantizando las condiciones adecuadas de recepción, conservación, manipulación y administración de la leche materna extraída.
El Ministerio que dirige Pablo Bustinduy quiere facilitar el cumplimiento de la recomendación de los organismos sanitarios nacionales e internacionales sobre la importancia de la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y, junto con otros alimentos complementarios, hasta los dos años o más, mientras madre e hijo o hija lo deseen.
La norma se sustenta en el Documento de consenso sobre la alimentación saludable y sostenible en el primer ciclo de Educación Infantil, elaborado por la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) y consensuado con las comunidades autónomas.
El ministro ha destacado que el objetivo es "garantizar el derecho a una alimentación saludable a todos los niños y niñas del país". "También enviamos a todas las administraciones un mensaje rotundo: Hay que ponerse del lado de la defensa de la educación pública", ha aseverado.
Los menús servidos en las escuelas infantiles quedarían así sujetos al mismo estándar nutricional y de sostenibilidad que ya rige desde el segundo ciclo hasta el bachillerato y la Formación Profesional, con las particularidades aplicables a este grupo de edad.
Entre las medidas incluidas en el real decreto, destacan incluir fruta y verdura fresca a diario, con al menos un 45% de las raciones de frutas y hortalizas de temporada; frecuencias mínimas obligatorias de legumbres y pescado, alimentos básicos de la dieta mediterránea que en muchos centros se servían de forma muy desigual; cereales integrales como opción preferente (excepto en el caso del arroz para este grupo de edad), frente a las versiones refinadas; o agua como única bebida ofertada (además de la leche): quedan eliminados los refrescos, las bebidas azucaradas y las edulcoradas.
SOLO UNA RACIÓN AL MES DE PIZZA, CROQUETAS O EMPANADILLAS
Además, este decreto establece un límite "estricto" a los precocinados: máximo una ración al mes (pizzas, croquetas, empanadillas, rebozados y similares); frituras limitadas a una vez por semana como máximo, priorizando técnicas culinarias más saludables (horno, vapor, plancha, hervido); mínimo del 5% del coste total de adquisición de alimentos de producción ecológica, o alternativamente dos platos principales ecológicos al mes, junto al impulso de canales cortos de distribución que conectan los comedores con la producción agraria, pesquera y ganadera de proximidad; o supervisión obligatoria de los menús por profesionales con formación acreditada en nutrición humana y dietética, e información mensual y deta lada a las familias, que permita orientar menús adecuados para la cena con el objetivo de que sean complementarios con el menú del mediodía.
La regulación incorpora las recomendaciones y pautas de seguridad alimentaria específicas de los primeros años de vida, una etapa que exige una atención especial por la mayor vulnerabilidad de niños y niñas en estas edades.
Las recomendaciones incluyen que no se ofrecerán alimentos no introducidos previamente en el entorno familiar, por seguridad alergológica y respeto al ritmo de incorporación de la alimentación complementaria; arroz siempre blanco hasta los tres años, para minimizar la exposición al arsénico inorgánico del arroz integral; sal yodada en cantidad muy reducida y prohibición de sazonadores, pastillas de caldo y caldos envasados; sin sal añadida en menores de 12 meses; y los alimentos con riesgo de atragantamiento (frutos secos, uvas, tomates cherry, entre otros) se ofrecerán siempre molidos o partidos de forma segura.
También incluye restricciones por nitratos: sin espinacas, acelgas ni remolacha antes del primer año; sin borraja antes de los tres años; y evitar carne de caza silvestre o limitarla a piezas que no hayan eido abatidas con munición de plomo.