Imágenes de dos especies ampliamente conocidas por formar una zona híbrida con sus respectivos congéneres. A la izquierda Bombina variegata, y a la derecha imagen de un ejemplar de Senecio aethnensis. - RJB-CSIC
MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
Un estudio de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Real Jardín Botánico (RJB), que ha estudiado durante años la hibridación natural en varios grupos de plantas, ha revelado las posibles causas que explican el bajo número de zonas híbridas de plantas al compararlas con las de los vertebrados.
Como detalla el estudio, una zona híbrida es un escenario en el que dos especies hibridan y producen descendencia a lo largo del tiempo en un área delimitada. De este modo, en el periodo entre 1970 y 2022, según explica el CSIC, el número de zonas híbridas reportadas para los vertebrados fue 2,3 veces mayor que el reportado para las plantas vasculares, a pesar de la superioridad de especies de plantas vasculares frente a la de vertebrados.
Además, al analizar el número de artículos que durante ese periodo han abordado el estudio de zonas híbridas, los investigadores del RJB-CSIC han descubierto que hay casi cinco veces más sobre vertebrados que sobre plantas vasculares, unas cifras que respaldan la relevancia de esta incógnita que tratan de abordar desde el centro de investigación.
"Este bajo número en plantas es un enigma, especialmente cuando se tiene en cuenta que siempre se ha considerado que las plantas tienen más propensión a hibridar que los animales y que el número de plantas vasculares es unas seis veces mayor que el de vertebrados", señala uno de los autores del artículo, David Criado Ruiz.
En este sentido, el artículo --publicado en la revista 'Heredity'-- según indica el equipo investigador, no pretende dar respuestas simples y absolutas para despejar la incógnita, que probablemente es de naturaleza multifactorial, sino que buscan arrojar luz sobre esta cuestión, para proporcionar así a la comunidad científica elementos para un debate estructurado de las causas que pueden subyacer a este enigma.
"Se discuten seis grupos de posibles factores involucrados en la disparidad, como son el déficit de estructura espacial, déficit de estructura genética, fragilidad de las zonas híbridas de plantas a lo largo del tiempo, visión de la hibridación por parte de los botánicos, hibridación entre especies no estrechamente relacionadas, y falta de datos de genética poblacional sobre plantas", enumera el profesor de investigación Gonzalo Nieto Feliner.
Los investigadores han seleccionado estos factores al tener en cuenta algunas regularidades de las plantas, relacionadas con las barreras reproductivas, así como posibles diferencias en el modo en que estudian la hibridación natural los dos colectivos científicos: los que trabajan con animales y los que lo hacen con plantas.
"No parece haber un solo factor que explique nuestro enigma, que se aplica a todos los casos de plantas en las que se detecta hibridación, pero no se informa ninguna zona híbrida. Algunas de las características de las plantas sugieren que el enigma puede no deberse, al menos en su totalidad, a un conocimiento insuficiente de los casos específicos, una hipótesis que trata de estimular estudios que analicen el problema con mayor cantidad de datos empíricos", apunta por su parte la investigadora Inés Álvarez.