Publicado 06/04/2022 10:29

Una nueva oportunidad para promover el talento de los jóvenes investigadores

Archivo - Imagen de recurso de la actividad investigadora en hospitales
Archivo - Imagen de recurso de la actividad investigadora en hospitales - HUVM - Archivo

El programa ComFuturo, impulsado por CSIC y su Fundación y respaldado por Banco Santander, ofrece becas de 50.000 euros.

MADRID, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

La labor de los investigadores españoles cuenta con el reconocimiento de la sociedad, especialmente a raíz de la pandemia del Covid-19, por cómo contribuyen al progreso de la sociedad con sus aportaciones, pero esto no se traduce en más y mejores oportunidades para trabajar en España ni en una mejora de las condiciones laborales de estos profesionales.

De hecho, muchos de los que están en el extranjero y querrían regresar admiten que no les compensa, porque tendrían que asumir un empeoramiento de su situación laboral, y quienes se han quedado llevan tiempo denunciando la precariedad que sufren.

Según un informe de la Federación de Jóvenes Investigadores/Precarios (FJI), los investigadores postdoctorales cada vez tardan más tiempo en conseguir un contrato estable. La edad media de incorporación como científico titular en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) es de 43 años, y solo un 2,2% de los profesores titulares de las universidades públicas tienen menos de 40 años.

Desde la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), señalan los problemas a los que se enfrenta la carrera científica en España: salarios bajos, precariedad e inestabilidad laboral, que afectan especialmente a los jóvenes.

Tal como dijo recientemente la presidenta de la COSCE, Perla Wahnón, la ciencia en España "necesita una refundación total" y debe ser tratada "como un asunto de Estado, porque de ella dependen el desarrollo económico y el bienestar".

UNA INVERSIÓN INSUFICIENTE EN I+D EN ESPAÑA

A pesar de los obstáculos, España cuenta con investigadores y centros de investigación de primer nivel, como demuestra el último informe de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

Este estudio indica que España subió un puesto en 2020 con respecto al año anterior en la clasificación de producción científica mundial, pasando a ocupar la undécima posición.

Asimismo, las publicaciones científicas españolas se citan un 30% más que la media mundial y 15 de cada 100 documentos forman parte del 10% de los más citados del mundo, un nivel similar al de países como Alemania o Francia.

Pero el esfuerzo de los investigadores se ve lastrado por una inversión insuficiente en I+D, aún lejos del 2% del Producto Interior Bruto, que era el objetivo marcado en el Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2017-2020.

España, con una inversión del 1,4% del PIB, seguía en 2020 por debajo de la media de la Unión Europea (2,3%). Además, es uno de los seis países europeos en los que se ha reducido la inversión pública per cápita en I+D en la última década, al pasar de 179 euros en 2010 a 144 euros en 2020, según los datos de Eurostat.

IMPORTANTE PAPEL DE LAS EMPRESAS

Por sectores de ejecución, las empresas asumieron el mayor porcentaje sobre el gasto en I+D interna, un 55,6% del total, seguidas por el sector de enseñanza superior, con un 26,6%. La Administración Pública, en cambio, solo representaba el 17,5% y las instituciones privadas sin fines de lucro, el 0,3%.

Por tanto, el papel de las empresas resulta clave, no solo para impulsar la innovación y la investigación en el seno de las mismas, sino también para colaborar con entidades públicas ayudando a financiar y difundir el trabajo de los científicos.

Esto es lo que hace Banco Santander como principal benefactor privado de ComFuturo, un programa de atracción de talento impulsado por el CSIC y la Fundación General CSIC (FGCSIC) que ofrece becas de 50.000 euros a jóvenes investigadores para que desarrollen proyectos en centros del CSIC.

El objetivo de este programa es financiar "proyectos capaces de plantear objetivos de alcance y llevar a cabo una investigación que afronte retos tecnológicos y sociales que den respuesta a demandas científicas y tecnológicas relevantes, con alta aplicabilidad".

También se especifica que los desarrollos de estos proyectos deben contribuir tanto a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de Naciones Unidas como a áreas concretas propuestas por las entidades colaboradoras, que den respuesta a desafíos estratégicos de sus correspondientes sectores productivos.

Además de contar con el respaldo de Banco Santander, la iniciativa ComFuturo tiene el apoyo de Acerinox, Fundación Cepsa, Fundación Domingo Martínez, Lilly, Agbar y la Fundación Española para la Ciencia y la FECYT.

ATRAER A INVESTIGADORES INTERNACIONALES

Como novedad, la tercera edición de este programa, lanzada a finales de marzo, se integra en el programa Cofund de las Acciones Marie Sklodowska-Curie (MSCA) de la Comisión Europea para atraer a investigadores internacionales.

Se busca así atraer el talento de personas de cualquier nacionalidad que no hayan residido o llevado a cabo su actividad principal en España durante más de doce meses en los últimos tres años. Esto supone una nueva oportunidad para traer de vuelta a España el talento de investigadores españoles que se marcharon a otros países buscando oportunidades profesionales.

En el marco de MSCA-Cofund, ComFuturo permitirá contratar a quince nuevos investigadores con hasta diez años de experiencia postdoctoral para el desarrollo de sus proyectos innovadores en centros e institutos del CSIC durante tres años.

BUENAS PRÁCTICAS CIENTÍFICAS

Banco Santander y la Fundación General CSIC trabajan conjuntamente desde 2010 para impulsar el talento investigador y su empleabilidad en España.

La renovada colaboración de ambas instituciones impulsa también Buenas Prácticas Científicas, un programa formativo destinado a promover la conciliación y la formación en integridad científica y buenas prácticas de quienes se inician en la investigación, y al que la entidad bancaria aportará otros 100.000 euros.

Y con el apoyo del CSIC y junto a Crue Universidades Españolas, Banco Santander ha promovido otros proyectos como el Fondo Supera Covid-19, a través del cual se destinaron 8,5 millones de euros a proyectos de investigación de las universidades españolas y CSIC para luchar contra el SARS-CoV-2.

En general, la entidad presidida por Ana Botín realiza un trabajo continuo para el impulso de la investigación, con diferentes programas e iniciativas como el Premio Talento Emergente SRUK / CERU, el programa postdoctoral Fundación Banco Santander-CNIO o el Accelerate: Building Business from Science & Technology.