MADRID, 20 (EUROPA PRESS)
Los obispos españoles someterán a discusión y votación esta semana, durante la CXXIX Asamblea Plenaria, un decreto general sobre sanciones a clérigos causantes de delitos de abuso sexual contra menores.
"Muchos se preguntan: ¿Por qué han llegado a un acuerdo sobre la reparación integral de víctimas de abusos? Las diócesis españolas y las congregaciones religiosas venimos trabajando unidas con la coordinación de la CEE y la CONFER desde hace varios años. Se ha realizado un trabajo de prevención, formación y regulación canónica. En esta misma Asamblea seguiremos impulsando todo este camino y someteremos a discusión, y posible aprobación, un decreto general sobre sanciones a clérigos causantes de delitos, además de lo que los posibles procedimientos penales pudieran establecer", ha avanzado el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, en el discurso inaugural de la Asamblea Plenaria, que se celebra esta semana en Madrid.
En esta línea, Argüello ha puesto en valor el acuerdo recientemente alcanzado con el Gobierno para la reparación de víctimas de abusos porque reconocen que los abusos son "un escándalo gravísimo ante el que es preciso cualquier exceso en el reconocimiento de una obligación espiritual y moral".
Si bien, ha afeado al Ejecutivo que el de los abusos a menores cometidos en la Iglesia y la resignificación del Valle de los Caídos, renombrado como Cuelgamuros, hayan sido los únicos asuntos en los que el Gobierno "ha querido forzar acuerdos".
"Todos tenemos pecado original, y el poder y el dinero son tentaciones muy fuertes. Por ello, renovamos nuestro compromiso de colaboración respetuosa y crítica con el Gobierno y los gobiernos. Hemos hablado en estos meses de inmigración, de vivienda, de educación, pero el interés prioritario de este Gobierno, el único en el que ha querido forzar acuerdos, ha sido el asunto de los abusos a menores cometidos únicamente en el seno de la Iglesia y la resignificación del Valle de los Caídos (Cuelgamuros), ha matizado.
ACUERDO RAZONABLE EN CUELGAMUROS
Precisamente, sobre Cuelgamuros, ha invitado al Gobierno y a los monjes de la abadía del Valle de Cuelgamuros "a alcanzar un acuerdo razonable y satisfactorio para ambas partes que, además, sea un testimonio de que es posible superar la polarización y encontrar vías de encuentro".
Además, ha indicado que les preocupa "la insistencia del Gobierno, al comentar el acuerdo, en no reconocer las reparaciones ya realizadas" por la Iglesia "e insistir en que todo comienza ahora, así como en reducir toda la reparación a indemnización económica".
"El ministro de Justicia ha llegado a decir: 'el Gobierno decide y la Iglesia paga'. La Iglesia, en la persona de muchos responsables institucionales, ha escuchado y acogido a las víctimas, ha puesto en marcha caminos de reparación, de justicia restaurativa, y ha indemnizado, en muchos casos, sin necesidad de que ningún gobierno ni sentencia se lo haya impuesto", se ha defendido.
Por otro lado, ha criticado al Gobierno por "tomar posturas 'confesionales' en materia antropológica, definiendo el comienzo y el final de la vida, la definición del matrimonio y de la familia, y el significado de la sexualidad humana con criterios de fe ideológica, al margen de la ciencia y de las experiencias humanas más elementales".
"Tiene también una mirada confesional sobre la historia, y selectiva sobre las víctimas. Manifiesta un deseo desmedido de intervenir en la sociedad civil y de controlar las instituciones que aseguran la división de poderes en lo político y la libre concurrencia en lo económico, además de una doble vara de medir, según a quién afecten los asuntos de abuso de poder o de corrupción. Todo ello queriendo asegurar el control sobre los medios de comunicación. Es de mínima honradez reconocer que varias de estas características valdrían para casi todos los gobiernos", ha reprochado.
"POLARIZACIÓN" QUE CONVIERTE AL OPONENTE EN "AMENAZA EXISTENCIAL"
Por otro lado, Argüello ha advertido del "fenómeno de la polarización" que "transforma las opiniones en identidades" y convierte al oponente en "una amenaza existencial", rompiendo el "diálogo" y dando lugar a "la hostilidad, la deshumanización y el desprecio".
"Se cultiva la sensación de que, si el otro bando gana, el estilo de vida propio o los valores fundamentales desaparecerán. Surge también el miedo a ser excluido del propio grupo si se muestra tibieza o acuerdo con el rival", ha advertido. "Se reduce a la otra persona a un estereotipo o a una caricatura; la superioridad moral otorga la satisfacción narcisista de sentir que uno posee la verdad absoluta y que los demás son ignorantes o están manipulados", ha añadido.
A su vez, ha avisado de la "colonización ideológica" y ha recordado la "polémica típicamente polarizadora" que suscitó la audiencia de los obispos con el Papa celebrada en noviembre, en la que León XIV les advirtió del riesgo de "la ideologización de la fe". "Casi tres meses después, surgió una polémica típicamente polarizadora sobre a quién se señalaba en esa conversación", ha comentado sin ahondar en el contenido de aquel encuentro.
IDEOLOGÍAS DE GÉNERO QUE "ANULAN" LA DIFERENCIA SEXUAL
En concreto, sobre las ideologías, Argüello ha alertado de las "ideologías de género" que "tienden a anular el significado de la diferencia sexual y el valor de la biología para reducirlo todo a cultura y al poder de decidir sobre el propio cuerpo".
"La oposición 'emotiva' a estas propuestas lleva consigo la negación de la importancia de la dimensión cultural en la comprensión integral, humana y cristiana, de la sexualidad y de la indiscutible participación de la mujer en la vida eclesial y social", ha subrayado.
En cuanto a la acogida de inmigrantes, ha advertido del "riesgo muy alto" de "caer en el emotivismo compasivo y en las manipulaciones ideológicas"; y sobre "la presencia en la vida pública", ha advertido de "los deseos de arrimar el ascua de la fe a la sardina de los intereses ideológicos y partidistas".
Acerca de "la cuestión nacional y los diversos sentimientos nacionalistas", ha precisado que "el emotivismo se hace presente de nuevo, dando pie a tensiones eclesiales y a pretensiones ideológicas que quieren manipular las innegables raíces y cultura cristianas que han ayudado a conformar tanto la conciencia de patria como la idea política de nación, nacionalidades y regiones".
Asimismo, ha avisado del "reduccionismo emotivista" que afecta a "iniciativas de nuevas formas de vida de 'especial consagración', demasiado construidas en tornos a liderazgos emotivos y experiencias de impacto afectivo, y el gusto del sentimentalismo espiritual". También considera que "muchas expresiones de religiosidad popular precisan la ayuda" de "criterios de discernimiento y acompañamiento".