MADRID 30 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Real Automóvil Club de España (RACE) ha destacado la labor de padres, acompañantes, educadores y empresas de autocares a la hora de reducir el riesgo de los niños durante el uso del transporte escolar. Concretamente, el club destaca como claves los momentos de acceso al vehículo, durante el recorrido o los simulacros en caso de accidente.
Ante la campaña especial de vigilancia al transporte escolar que la Dirección General de Tráfico (DGT) ha iniciado este lunes, RACE apunta que el papel de los adultos es "vital para que los más pequeños sean conscientes de la importancia de la seguridad, no sólo en el interior del vehículo, también en el momento de la bajada o subida al mismo".
Por ello, han dictado unas recomendaciones que comienzan en el momento de la parada escolar, donde, según apunta, se debe ir con tiempo suficiente y nunca esperar a los niños al otro lado de la calzada (lo que obligaría al niño a cruzar), ni esperar con el vehículo propio en doble fila. "Es importante vigilar el perímetro del autobús, para reducir riesgos", indica RACE.
Una vez en el autobús, señala que es importante que los niños se mantengan en su asiento, respetando las instrucciones de los responsables, entre otras medidas de seguridad. "Incluso sería recomendable que se aprovechara el propio trayecto para dar recomendaciones sobre Educación Vial", apunta la asociación.
Por otra parte, RACE destaca que una actividad que concienciaría a niños y profesores sería la realización de simulacros de evacuación de autobuses en el recinto del colegio, supervisados por las autoridades responsables y programados periódicamente.
En su opinión, este ejercicio debería ser evaluado por los propios niños, haciéndoles partícipe de las posibles soluciones. Además, cree que los colegios deberían potenciar la figura del delegado de seguridad, un profesor encargado de vigilar la bajada y subida de los alumnos en el colegio o la formación a los pequeños en la prevención de los accidentes.
CONSEJOS A LOS PADRES
Por otra parte, RACE recuerda que los niños deben aprender a comportarse con seguridad en todo momento: como peatones, en el vehículo, en bicicleta, o cuando suben y bajan del autobús o viajan en él. Ahí es cuando deben hacer siempre caso a los responsables, conductor y acompañante, y recordarles que deben actuar correctamente en todo momento, por él y por el resto de ocupantes.
Del mimo modo, indica que hay que evitar que los niños lleven objetos sueltos, debiendo meter todos sus utensilios en su mochila para que no se les caigan las cosas por el camino ni cuando están cerca del autobús. "Andar con prisas puede ser peligroso porque nos hace olvidar las medidas de precaución básicas. Y evitar distracciones, como llevar la mascota a la parada, para centrarnos en la operación de subida y bajada", recomienda.
También destaca que el ejemplo de los padres es importante durante el trayecto a la parada. Si hay que cruzar, hay que hacerlo por los pasos para peatones y respetando los semáforos, sirviendo de ejemplo para los pequeños: mirar antes de cruzar, primero a la izquierda, luego a la derecha y de nuevo a la izquierda, asegurándonos de que no viene ningún coche.
Finalmente, advierte de que, si se espera al niño con el coche en la parada, no se aparque en el lado contrario al del autobús, pues le obligará a cruzar la calle, lo que implica un riesgo por el tráfico y por las zonas 'ciegas' del autobús. "Espere en el mismo lado de la calle en que lo hará el autobús", concluye.