El Papa arremete contra los chismosos: "Decir habladurías es matar"

El Papa Francisco saluda a los fieles congregados en la plaza de San Pedro
REUTERS / YARA NARDI
Publicado 14/11/2018 13:32:24CET

ROMA, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Papa Francisco ha arremetido contra los "chismosos" en la Audiencia general celebrada este miércoles, 14 de noviembre, al asegurar ante los fieles que "decir habladurías es matar".

El Pontífice ha asegurado que "las habladurías matan", porque la lengua "mata como un cuchillo" y quien las dice "es un terrorista" porque con su lengua tira una bomba "que destruye la fama de los demás" mientras que el autor "se va tranquilo".

"Es más, los chismes matan, y esto lo dice el apóstol Santiago en su carta: el chismoso, la chismosa son gente que mata a los demás, porque la lengua mata como un cuchillo. Tengan cuidado: el chismoso o la chismosa es un terrorista, porque con su lengua arroja la bomba y se va, y esa bomba que arroja destruye la fama ajena, y él se va tranquilo: no lo olviden, chismorrear es matar", ha reiterado.

El Papa también se ha referido a la "gravedad" de vivir de comunicaciones "no auténticas": "Es grave vivir de 'comunicaciones' no auténticas, porque impide las relaciones recíprocas y el amor al prójimo. La 'comunicación' entre las personas no es solo con palabras, sino también con gestos, con actitudes, y hasta con silencios y ausencias; se comunica con todo lo que uno hace y dice".

"Nosotros vivimos comunicando y estamos continuamente al borde entre la verdad y la mentira", ha añadido, al tiempo que ha preguntado a los fieles "¿qué significa decir la verdad? ¿Significa ser sinceros? O bien, ¿ser exactos?".

"Entonces, ¿qué es la verdad?. Esta fue la pregunta que hizo Pilatos a Jesús en el proceso que lo llevaría a morir en la cruz. Jesús había afirmado: "Para esto he nacido y he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad". Con su pasión y su muerte, demuestra que él mismo es la realización plena de la Verdad, pues su vida fue un reflejo de la relación con el Padre. En su manera de vivir y morir, cada acto humano, por pequeño o grande que sea, afirma o niega esta verdad", ha relatado.

Por ello, Francisco ha lamentado que en ocasiones las personas se justifican diciendo "¡dije lo que escuché!", o bien "¡he dicho sólo la verdad!". "Puede ser, pero has revelado hechos personales o reservados. ¡Cuántos chismes destruyen la comunión por importunidad o falta de delicadeza!", ha lamentado.

Además, ha destacado que los padres y abuelos enseñan a los más pequeños a "no decir mentiras". "No dar falso testimonio, ni mentir, implica vivir como hijos de Dios, dejando que en cada acto se refleje que él es nuestro Padre", ha aseverado por lo que ha animado a los fieles a "a vivir como hijos que saben que Dios los ama, y que con esa conciencia puedan construir cada vez más una sociedad fundamentada en la sinceridad y en la verdad".

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