ROMA, 23 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Papa Francisco ha subrayado este lunes, víspera de Nochebuena, la diferencia entre una Navidad donde hay sitio para Dios y otra donde lo hay para "fiestas, regalos y barullo", durante la homilía de la Misa celebrada en la Casa de Santa Marta.
"¡Vigilad! ¿Qué cosa sucede en nosotros si viene el Señor o si no viene? Si hay lugar para el Señor o hay lugar para fiestas, para comprar cosas, hacer barullo. ¿Nuestra alma está abierta, como está abierta la Santa Madre Iglesia y como estuvo abierta la Virgen? ¿O nuestra alma está cerrada y hemos puesto un letrerito en la puerta, muy educado, que dice: '¡Se ruega no molestar!?'", ha recalcado.
Por ello, ha pedido que en Navidad se deje hueco para Jesús, al tiempo que ha insistido en que Dios visita todos los días a su Iglesia, que debe vivir vigilante de su espera.
El Pontífice también ha recordado que la Virgen "sentía aquello que sienten todas las mujeres en ese tiempo", "percepciones interiores en su cuerpo, en su alma" de que el hijo está llegando. "María, dijo el Papa, siente en el corazón que quiere mirar el rostro de su Niño. Nosotros como Iglesia acompañamos a la Virgen en este camino de espera", ha agregado.
También ha recordado que Dios viene dos veces, aquella que se conmemora ahora, "el nacimiento físico" y aquella en que "vendrá al final a cerrar la historia". En toco caso, recordando a San Bernardo, ha precisado que viene una tercer vez: cuando viene cada día.