El Papa propone la cultura del encuentro y de la acogida frente a los que invitan a "desconfiar de los otros"

Publicado 24/09/2018 17:35:16CET

ROMA, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha propuesto la cultura del encuentro y de la acogida frente a los que instrumentalizan la "seguridad" e "invitan a desconfiar de los otros", durante la misa que ha celebrado en el santuario mariano de Aglona, en Letonia, segunda república báltica que visita.

"En tiempos donde pareciera que vuelve a haber modos de pensar que nos invitan a desconfiar de los otros, que con estadísticas nos quieren demostrar que estaríamos mejor, seríamos más prósperos, habría más seguridad si estuviéramos solos, María y los discípulos de estas tierras nos invitan a acoger, a volver a apostar por el hermano, por la fraternidad universal", ha señalado el Pontífice ante los fieles que se han acercado para escuchar su palabra en un país donde casi el 40% declara no tener religión.

Francisco ha alentado a no tener miedo de la ternura ni de "complicarse" por los demás, especialmente por los que sufren, así como a seguir la figura de María, que permaneció de pie ante la cruz de su Hijo. "María se muestra en primer lugar así: al lado de los que sufren, de aquellos de los que todo el mundo huye, incluso de los que son enjuiciados, condenados por todos, deportados. No se trata solo de que sean oprimidos o explotados, sino de estar directamente 'fuera del sistema', al margen de la sociedad. Con ellos está también la Madre, clavada junto a esa cruz de la incomprensión y del sufrimiento", ha señalado el Papa.

Para Francisco, la Virgen "muestra un modo de estar al lado de estas realidades" que "no es ir de paseo ni hacer una breve visita, ni tampoco es 'turismo solidario'". "Se trata de que quienes padecen una realidad de dolor nos sientan a su lado y de su lado, de modo firme, estable; todos los descartados de la sociedad pueden hacer experiencia de esta Madre delicadamente cercana, porque en el que sufre siguen abiertas las llagas de su Hijo Jesús. Ella lo aprendió al pie de la cruz", ha destacado.

Así, ha concluido que cuando con fe se escucha el mandato de recibir y ser recibidos, es posible construir la unidad en la diversidad, porque no frenan ni dividen las diferencias, sino que se es capaz de mirar más allá, "de ver a los otros en su dignidad más profunda, como hijos de un mismo Padre".