Actualizado 19/12/2009 17:52 CET

Rajoy exige a algunos políticos que "dejen de generar problemas"

EP

MÁLAGA, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PP, Mariano Rajoy, pidió este sábado "respeto" para "la historia, la cultura, la tradición española y las libertades de todos los españoles", al tiempo que exigió a algunos políticos que "dejen de generar problemas donde no los hay", después de que el Parlamento catalán aprobara el viernes debatir la prohibición de las corridas de toros en Cataluña.

Rajoy, que asistió en Málaga a un almuerzo de Navidad ofrecido por el PP, al que acudieron unos 1.500 representantes políticos y sociales, reclamó, precisamente, a estos dirigentes políticos que "se preocupen de los problemas reales de los ciudadanos".

Por su parte, el presidente del PP-A, Javier Arenas, que también asistió a este acto, hizo hincapié en que "los toros merecen ser defendidos, así lo dice el Estatuto de Autonomía de Andalucía y, además, forman parte de nuestra tradición y de nuestra cultura".

Arenas, que recordó que ha sido pregonero de la feria taurina de Málaga, manifestó que "es la fiesta nacional y forma parte de nuestra libertad", por lo que "si hay alguno que ataca a los toros por ser la fiesta nacional, nosotros los defendemos, entre otras cosas, porque es la fiesta nacional". "Somos andaluces y profundamente españoles", apostilló.

Precisamente, el dirigente del Partido Popular andaluz anunció que su grupo presentará en los próximos días en el Parlamento de Andalucía una Proposición No de Ley para defender las corridas de toros.

En el Parlamento catalán, en votación secreta, 59 diputados se pronunciaron el viernes a favor, 67 en contra y hubo cinco abstenciones sobre sendas enmiendas de PSC, PP y C's, de manera que la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que plantea prohibir la fiesta, se seguirá tramitando.

Esta decisión permitirá discutir la modificación de un artículo de la Ley de Protección de los Animales, que data de 2003, el cual, aunque prohíbe la tortura de los mismos, hace una excepción con los toros.

La Generalitat catalana prohíbe, por tanto, el uso de animales en "peleas y espectáculos" si pueden ocasionarles sufrimiento o ser objeto de "burlas o tratamientos antinaturales".

No obstante, se excluyen expresamente de la prohibición las fiestas de toros en ciudades con plazas ya construidas --sin dejar acceder a menores de 14 años-- y los tradicionales 'correbous', si no se daña a los animales.