Actualizado 14/11/2016 11:11 CET

Reig Pla cree que ocultar abusos es "clericalismo corporativista" y propone crear un código de conducta para sacerdotes

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

El obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, ha escrito una carta dirigida a todos los sacerdotes, religiosos, catequistas y educadores de su diócesis, en la que advierte de que se debe "hacer justicia" y dar a conocer los abusos a menores por parte de miembros de la Iglesia porque "cualquier otra posición sería clericalismo corporativista" y propone crear un código de conducta para sacerdotes. Esta misiva surge en línea con la carta del Papa Francisco a los obispos sobre este tema.

"El escándalo no consiste en que se conozca la verdad y se haga justicia, sino en que sucedan tan abominables hechos. Que se conozca la verdad y se haga justicia debe ser motivo de satisfacción para todos. Conocer la verdad y hacer justicia es un bien para las personas que han sido objeto de abusos, para las posibles víctimas, para la Iglesia, para la sociedad y, aunque ellos no lo vean así, también para los agresores. Cualquier otra posición al respecto no sería más que clericalismo corporativista", subraya en la carta.

En esta línea, apunta que la Iglesia debe agradecer el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, fiscales y jueces, que "investigan y descubren, con verdad", a los clérigos que cometen abusos y a los medios de comunicación que, "con medios legítimos y verazmente, informan o hacen trabajo de investigación para descubrir a los agresores".

Precisamente, señala que es un "error" pensar que quienes hacen públicas "las miserias" que se dan en el interior de la Iglesia son "enemigos" de la misma. "¡Al contrario! ¡Ayudan a la Iglesia a purificarse! Diré mas, a veces, incluso aquellos que tienen a la Iglesia por enemiga, pueden ser instrumentos en las manos de Dios para acrisolarnos", remarca.

Además, en la misiva, titulada 'En defensa de la vida: sobre los abusos sexuales a menores y adultos vulnerables', Reig Pla sugiere que sería "útil" crear un código de conducta "contrastado" para el personal de la Iglesia --sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas, profesores de colegios católicos-- así como establecer una "supervisión eclesial supradiocesana" para "evitar errores y "auto-engaños", conscientes o inconscientes".

Entre otras medidas preventivas, el obispo de Alcalá plantea una "diligente selección" de los formadores de los seminarios y noviciados" y de los candidatos al diaconado, al sacerdocio y a la vida religiosa así como una "correcta formación" que incluya la 'Catequesis sobre el amor humano y la Teología del cuerpo' del Papa San Juan Pablo II, y la educación para el servicio y "no para el poder despótico" pues "el abuso sexual es sobre todo un abuso de poder".

SELECCIONAR "CON RIGOR" AL PERSONAL DE IGLESIA

También propone hacer una selección "radicalmente exigente" y "rigurosa" de los sacerdotes, catequistas, profesores de colegios católicos o profesores de religión e impedir la ordenación de personas no aptas.

Por otro lado, dice que es "muy importante impedir, como exige la Iglesia, la ordenación de candidatos con atracción sexual hacia el mismo sexo (AMS)" y cita las enseñanzas de la Iglesia Católica, concretamente, de un documento de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos de 2002: "La ordenación al diaconado o al presbiterado de varones con AMS es absolutamente desaconsejable e imprudente y, desde el punto de vista pastoral, muy arriesgada".

Según datos de la Santa Sede de 14 de abril de 2010, y recogidos en la misiva, un 10% de los casos de abusos por parte de sacerdotes son "pederastia en sentido estricto" y un 90% son "efebofilia, es decir contra los adolescentes". De estos, cerca del 60% se cometen contra individuos del mismo sexo y el 30% son de carácter heterosexual.

ABUSOS A MAYORES DE EDAD VULNERABLES

Por otro lado, Reig Pla se preocupa por los abusos y acosos sexuales a jóvenes mayores de edad y adultos, sobre todo, a aquellos que sufren alguna vulnerabilidad psicológica o espiritual y precisa que una parte de ellos son perpetrados por "redes infiltradas" en la Iglesia con las que propone acabar.

Estas redes, según explica, actúan como "células autónomas de corrupción, poder y tráfico de información e influencias" y "se encubren y apoyan" entre ellas, incluso a nivel internacional, desde el ámbito parroquial, hasta el seminario y el sacerdocio, para "intentar acceder a los oficios eclesiásticos que, a su juicio, implican la posibilidad de manejar dinero, poder, capacidad de influencia".

Reig Pla pide en su carta que "nadie manipule" sus palabras "generalizando" sus afirmaciones pues se refiere "exclusivamente a algunas cosas que acontecen, en algunas ocasiones, en la Iglesia".

Finalmente, enumera las acciones que ha tomado su diócesis, la de Alcalá de Henares, para combatir los abusos: Poner en marcha un apartado específico en la página web del Obispado 'www.obispadoalcala.org/abusos'; crear un Servicio de Asistencia Pastoral a las posibles víctimas de abusos sexuales, sus familias y comunidades, vinculado al Centro de Orientación Familiar (COF); y contratar para todas las líneas ADSL de obispado, parroquias, seminarios y Cáritas, un filtro que limita el acceso a páginas web con contenidos no apropiados.