Grullas en vuelo. SEO/BirdLife pone el foco en las cinco especies de aves migratorias que llegan a España durante el otoño. - SEO/BIRDLIFE
MADRID, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
SEO/BirdLife, con motivo del Día Mundial de las Aves Migratorias que se celebra este 11 de octubre, ha puesto el foco en las cinco especies de aves migratorias que representan la diversidad de hábitats terrestres (urbanos, agrarios, forestales, y zonas húmedas) y que llegan cada año a España durante el otoño, así como en los desafíos a los que se enfrentan en sus viajes, según ha informado la ONG.
La organización explica que, cada otoño, millones de aves cruzan mares, desiertos y cordilleras para alcanzar sus zonas de invernada. España está situada en una posición estratégica entre Europa y África y se convierte en destino, escala y refugio para muchas de ellas, por lo que SEO/BirdLife reclama medidas urgentes para frenar el cambio climático y proteger a estas aves.
En este sentido, apuesta por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y alinearse con los objetivos del 'Acuerdo de París', además de preservar y restaurar ecosistemas clave, como humedales, bosques y zonas costeras, que proporcionan refugio y alimento a las aves migratorias, y proteger los mares frente a la degradación y la sobreexplotación.
Asimismo, para detener la pérdida de biodiversidad causada por la agricultura intensiva y las ciudades no sostenibles, SEO/BirdLife insta a la renaturalización de las ciudades y a la aplicación de prácticas agrícolas compatibles con la naturaleza, además de restaurar mosaicos de hábitats, conservar setos, riberas y áreas forestales y limitar el uso de pesticidas y fertilizantes químicos.
El coordinador del área de Conservación de SEO/BirdLife, Mario Giménez, ha asegurado que "las aves migratorias son un símbolo de la conexión global de la naturaleza". "Su bienestar depende tanto de los humedales españoles como de los bosques bálticos o los campos centroeuropeos. Protegerlas exige actuar de forma coordinada, a escala internacional, y abordar amenazas comunes como la pérdida de hábitats, el cambio climático o la contaminación", asegura.
Por ello, la ONG ve es esencial conocer los movimientos de las aves y cómo cambian entre estaciones y evolucionan a lo largo de los años. Así, SEO/BirdLife trabaja para documentar estos movimientos con el programa 'Migra' que, desde 2011, proporciona información a través del marcaje de aves con sistemas de seguimiento remoto y otras metodologías como radares, puntos de observación directa o isótopos estables.
La grulla común es una de las cinco especies de aves viajeras que llegan a España en esta época, desde los países bálticos y Escandinavia. Así, pasan el invierno en España entre el 60-70% de la población europea de estas aves, que se concentran en humedales como Gallocanta, Villafáfila o las dehesas y arrozales extremeños.
Aunque la tendencia de su población es positiva, gracias a las medidas de conservación en Europa, la ONG indica que la gripe aviar ha causado "importantes episodios de mortandad". Al ser una especie que frecuenta zonas húmedas y se agrupa en grandes bandos, es más susceptible de sufrir esta enfermedad y experimentar grandes mortalidades. La pérdida de agua en lagunas clave y la degradación de humedales son también amenazas crecientes para esta ave.
El petirrojo europeo es otra de estas aves migratorias que llegarán a España durante este otoño. Vuela entre 2.500-3.000 kilómetros (km) desde Centroeuropa o Finlandia hasta los parques y jardines españoles, donde pasa el invierno. Necesita espacios verdes conectados con vegetación autóctona que proporciona alimentación asegurada.
El estornino pinto procede de Centroeuropa y recorre unos 2.500 km para invernar en toda la Península y Baleares. Sus zonas de invernada principales son Galicia, la cornisa cantábrica, el valle del Ebro y del Guadalquivir y la costa mediterránea. Aunque no está amenazado y es una de las especies más abundantes de Europa, sus efectivos están disminuyendo debido a la transformación y simplificación del paisaje agrario en monocultivos, según la ONG.
Por su parte, el milano real es una rapaz en peligro de extinción en España, que recorre hasta 2.500 km desde Centroeuropa para pasar el invierno en la Península Ibérica y Baleares. En este periodo del año es muy frecuente que sobrevuele carreteras, por lo que es la rapaz más fácil de observar en invierno, donde forma importantes dormideros, sobre todo, en arboledas.
Dada la vinculación del milano real con paisajes muy humanizados y a su dependencia de actividades como la agricultura, ganadería o la caza, se expone a diversas amenazas antrópicas que incrementan esa mortalidad, como el envenenamiento, las colisiones y electrocuciones con tendidos eléctricos, los atropellos, la pérdida de hábitat de nidificación y la caza ilegal.
En cuanto al porrón europeo, viaja desde Alemania y Polonia hasta los humedales españoles, tras recorrer unos 2.500 km. Es fácil de observar en enclaves como el Delta del Ebro, la Albufera de Valencia, El Hondo o las marismas del Guadalquivir. Se trata de una especie, vulnerable en Europa, que necesita humedales relativamente profundos al ser un pato buceador, con buena calidad de vegetación acuática, tanto sumergida como emergente, por lo que es sensible a la calidad de las aguas.