Archivo - La Plaza de San Pedro del Vaticano. - Stefano Spaziani - Europa Press - Archivo
MADRID 24 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Academia Para la Vida del Vaticano ha publicado este martes el documento 'Perspectivas de los xenotrasplantes (trasplantes de órganos de animales a humanos). Aspectos científicos y consideraciones éticas', en el que asegura que la aplicación clínica "prudente" de este tipo de trasplante es "moral y éticamente defendible".
"Es evidente que nos encontramos en una etapa muy temprana del xenotrasplante clínico. De hecho, el trasplante clínico de animales a humanos sigue siendo un territorio inexplorado, con muchas incógnitas que solo se aclararán una vez que se realice en ensayos clínicos en humanos. Sin embargo, los datos tan convincentes y alentadores generados en los últimos años en modelos preclínicos y en humanos sugieren que, en este momento, una aplicación clínica prudente de este trasplante a seres humanos cuidadosamente seleccionados es moral y éticamente defendible", reza el documento, consultado por Europa Press.
Además, señala que "la teología católica no tiene impedimentos, ni religiosos ni rituales, para utilizar ningún animal como fuente de órganos, tejidos o células para trasplantes a seres humanos".
En este sentido, añade que "la cuestión de la aceptabilidad de un órgano animal, una vez establecido que la identidad personal no se ve afectada" por el tasplante "y cumplidos todos los requisitos éticos generales" se convierte en "una cuestión cultural y psicológica".
Por ello, precisa que "es posible superar las dudas iniciales brindando el apoyo necesario de manera eficaz".
Según recuerda el portal oficial del Vaticano 'Vatican News', en 2024 se realizaron en el mundo unos 170.000 trasplantes en igual número de pacientes, ni siquiera el 10% de los posibles beneficiarios de un reemplazo de órgano. Además, señala que en la Unión Europea, mueren ocho personas a la espera de un órgano, una cifra que asciende a 13 en Estados Unidos.
El presidente de la Pontificia Academia para la Vida, Renzo Pegoraro, ha explicado que las raíces del documento, impreso a finales del año pasado, se remontan antes de 2001, año en que la Academia publicó un texto que abordaba la cuestión desde una doble perspectiva: científica y humanística. En aquella época, según ha recordado, no faltó el estímulo de san Juan Pablo II, quien envió una carta citada en el prefacio de la nueva edición del documento.
Según ha precisado Pegoraro, veinticinco años después, la parte científica del texto ha sido actualizada, especialmente en lo relativo a la gestión del animal "también mediante ingeniería genética, garantizando su respeto y bienestar" y la prevención del rechazo; y también respecto a los aspectos éticos "en términos de seguridad, información y consentimiento de los pacientes".
La contribución ética de la Iglesia católica, según ha agregado, se dirige "no solo a los creyentes, sino también a la comunidad médica", que tras décadas de experimentación se encamina hacia la fase clínica.
Por su parte, la investigadora de la Fundación Bruno Kessler en Trento, Monica Consolandi, ha señalado que "los trasplantes son eficaces para tratar enfermedades muy graves, pero hay escasez de órganos, tejidos y células, y muchos pacientes mueren en la lista de espera".
Si bien, ha añadido que existen cuestiones éticas relacionadas con el mundo animal, y que el uso de sus órganos "debe ser razonable, regulado y justificado por la necesidad, sin alterar la biodiversidad".