La violencia que sufren las mujeres en los parlamentos de Europa

Parlamento Europeo
REUTERS / VINCENT KESSLER
Publicado 16/10/2018 13:52:33CET

El 85% de las parlamentarias encuestadas han sufrido violencia psicológica en sus cámaras, y un 24,7% violencia sexual

MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un estudio de la Unión Interparlamentaria (UIP) y la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) muestra que los actos de sexismo, abuso y violencia contra las mujeres están generalizados en los parlamentos de toda Europa con "niveles alarmantes", según los autores del estudio, que revela que el 85% de las parlamentarias han sufrido violencia psicológica en sus cámaras.

El 49,9% de las mujeres que participaron en el estudio aseguraron haber recibido amenazas de muerte o amenazas de violación, y un 58,2% afirma que ha sido blanco de ataques sexistas a través de las redes sociales de internet. Una de cada cuatro encuestadas, un 24,7%, denuncia haber sufrido violencia sexual en los parlamentos europeos, y un 14,8% violencia física.

El estudio de la UIP y de PACE se basa en entrevistas con 123 mujeres de 45 países europeos. De la muestra, 81 de las mujeres eran parlamentarias y 42 eran miembros del personal parlamentario. Este nuevo informe es el primero de una serie de estudios regionales de la UIP que "ayudarán a construir una imagen global del sexismo, el hostigamiento y la violencia contra las mujeres en los parlamentos".

Las mujeres parlamentarias menores de 40 años son más propensas a ser acosadas y el personal parlamentario femenino sufre más violencia sexual que las parlamentarias, concluye este estudio, donde se señala también que la mayoría de los parlamentos no tienen mecanismos para que las mujeres puedan denunciar estos hechos.

"Nuestro estudio concluyó que los actos de sexismo, abuso y violencia contra las mujeres están generalizados en los parlamentos de toda Europa y deben erradicarse mediante la promoción de la cultura de género y la implementación de mecanismos institucionales efectivos que permitan a las mujeres para denunciar", afirma la presidenta de la UIP, Gabriela Cuevas.

Por su parte, la presidenta de PACE, Liliane Maury Pasquier, considera que el estudio "apunta a una triste realidad" y apela al Convenio de Estambul, "un instrumento legal destinado a prevenir, proteger, procesar y, sobre todo, romper el patrón sexista", para revertir esta situación.

Según los resultados del estudio, solo el 23,5% por ciento de las mujeres parlamentarias y el 6% de las mujeres que integran el personal parlamentario que habían sido acosadas sexualmente habían denunciado. Varias de las entrevistadas lamentaron el hecho de que no existe un mecanismo en su parlamento para denunciar estos casos de acoso o violencia.

El personal parlamentario femenino es más vulnerable a las agresiones que las parlamentario, lo que sugiere que las relaciones de poder también juegan un papel importante. En estos casos, el 69% de los agresores eran parlamentarios masculinos.

Una encuestada detalló lo que le ocurrió a una de sus compañeras: "Un parlamentario estaba acosando a una asistente. En un viaje, trató de forzar su entrada en su habitación. Le envió mensajes de texto con connotaciones sexuales y la amenazó con despedirla si ella no aceptaba. Ella le denunció. Sin embargo, ella fue la que tuvo que dejar el trabajo, mientras él lo mantuvo. Y sigue siendo parlamentario".