Actualizado 22/09/2012 20:02 CET

El policía local de Granada detenido por la muerte de una abogada se encuentra "grave" e ingresado en la UCI

GRANADA, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

El policía local de Granada que fue detenido este viernes por su presunta responsabilidad en la muerte de la abogada granadina Rosa Cobo Román, cuyo cuerpo sin vida fue hallado este jueves en el maletero de su coche en el Camino de las Vacas, en Granada capital, se encuentra ingresado con pronóstico "grave" en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Virgen de las Nieves.

Así lo han señalado a Europa Press fuentes sanitarias, que han precisado además que este hombre, que fue primeramente trasladado al Hospital de Guadix (Granada) tras su detención en el municipio granadino de Purullena, requiere de ventilación mecánica.

Por su parte, fuentes policiales han indicado que, como consecuencia de este ingreso, el arrestado no ha sido puesto aún a disposición judicial, si bien el plazo máximo previsto para ello --72 horas-- "continúa corriendo".

De este modo, las mismas fuentes han explicado que, en el caso de que se agote dicho tiempo sin que el detenido, que está ingresado con custodia policial, reciba el alta, el juez "tendrá que tomar una decisión", que podría consistir, apuntan, en ordenar su ingreso en prisión.

UN ANTIGUO CLIENTE DE LA LETRADA

Como se recordará, el arrestado es un antiguo cliente de la letrada con el que había tenido ya problemas anteriores de "acoso", y que presuntamente había llegado a incendiar el coche de la mujer.

En concreto, en 2010, el hombre, al que la letrada le había llevado un asunto familiar --al parecer relacionado con la custodia de los hijos-- tras la separación de la mujer, presentó una queja contra ella por su actuación, con la que no estaba de acuerdo, pero el expediente --el único presentado contra ella en toda su carrera-- fue archivado un año después por el Colegio de Abogados de Granada "al carecer absolutamente de razón", según el decano, Eduardo Torres.

Tras ello, la abogada, que actualmente estaba colegiada por Madrid, llegó a pedir "amparo" al Colegio de Granada y a ser relevada de su obligación de secreto profesional para defenderse en un proceso judicial que se había abierto después de que ella hubiera interpuesto "varias denuncias" contra este cliente anterior.

Según el decano, la mujer, penalista y además especialista en asuntos de familia y violencia de género, separada y con dos hijas, estaba sufriendo una serie de episodios de "acoso" por parte de este hombre, del que sospechaba que le había quemado el coche, y mostró personalmente su "preocupación" ante Torres.