LONDRES, 28 Ago. (OTR/PRESS) -
Comerciar con videojuegos pirateados puede costar muy caro. G. B., un hombre de 51 años de Bristol, Reino Unido, ha sido condenado a 15 meses de prisión por infringir las leyes de propiedad intelectual mediante la copia ilegal de software de entretenimiento y otros contenidos audiovisuales.
G. B. ha sido encontrado culpable de 23 delitos de piratería por la copia y venta de juegos de consolas como Playstation 2 o Xbox, además de películas y música, según recogió Otr/press del portal especializado en videojuegos Meristation.
Según la Unidad Antipiratería de la asociación de editores británica de software, la Entertainment and Leisure Software Publishers Association (ELSPA), el detenido alegó en su defensa que para él la piratería era "una afición" y no un negocio pero las pruebas en encontradas por las autoridades han sido suficientes para probar que lo hacía con afán de lucro y no por ocio o altruismo.
El valor del material (2.300 copias de juegos, películas y discos) requisado al condenado, así como de del dinero recibido a cambio de las copias asciende a algo más de 62.000 euros (50.000 libras).