Foto: EUROPA PRESS
MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -
Rumbo ha elaborado una guía práctica para volar con niños, incluyendo diez consejos para gestionar el papeleo, el espacio en el avión y las condiciones del viaje, con la finalidad de hacer de los vuelos en familia algo confortable, informó la agencia 'online'.
A la hora de escoger asientos para viajes largos, buscar el mayor espacio posible y la posibilidad de disfrutar de las vistas durante el viaje. No obstante, los niños de hasta dos años puedan acceder a la tarifa reducida 'infant', sin derecho a asiento.
Los clientes con niños de hasta dos años, podrán solicitar, en vuelos internacionales, una cuna y se recomienda hacer ese tipo de viajes durante la noche, para no perder el ritmo normal de sueño.
Durante el despegue y aterrizaje, la variación de la presión atmosférica pueden causar dolor de oídos, obstrucción nasal o mareo. La agencia ha propuesto "tragar saliva y masticar algo". Para los bebés menores de dos años resulta de ayuda amamantarles o darles un chupete, agua o zumos. El uso de un descongestionante nasal 1 ó 2 horas antes del despegue y 30 minutos después de la llegada también ayuda a minimizar las molestias.
Rumbo ha hecho hincapié en la posibilidad de que los niños viajen solos o con 'servicio de acompañamiento', en este caso, las familias quedarán sujetas a las condiciones de la aerolínea.
Los menores no acompañados deberán llevar una autorización por escrito para poder viajar, además de la documentación necesaria (DNI en la Unión Europea y pasaporte para viajes al exterior).
PREPARAR EL VIAJE.
Además, recomienda visitar al pediatra antes de realizar un vuelo, sobre todo si es fuera del país o a un lugar lejano. El médico le informará no sólo acerca de las vacunas obligatorias, sino que también hará una revisión a los niños para saber si están en buenas condiciones físicas para hacer el viaje.
La deshidratación es otro de los puntos a tener en cuenta, ya que los recién nacidos y los niños pequeños son más susceptibles a tener sed, por lo que se recomienda la ingesta de mucho líquido antes y durante el vuelo. La aplicación de una loción a la piel evitará la sequedad causada por la baja humedad en el avión.
Otros consejos aseguran que vestir ropa cómoda, suave y suelta, llevar su propia almohada, una manta, juguetes, libros, lápices y papel para los niños, así como pañales, una muda para bebés, biberón y el chupete, ayudará a hacer del vuelo algo confortable y entretenido.