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MADRID 27 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Principado de Andorra se prepara para su transformación anual en un edén nevado. Con más de 308 kilómetros de pistas esquiables y el imponente centro termal de Caldea como epicentro de relax, el país pirenaico lanza una oferta turística 360 grados para este invierno.
Aquí, la adrenalina de la nieve se funde con el vapor de las aguas termales, prometiendo una experiencia inolvidable que combina deporte, bienestar y gastronomía en plena armonía con la naturaleza.
En el corazón de los Pirineos, Andorra no es solo un destino para esquiadores empedernidos. Su dominio esquiable --el más extenso del sur de Europa-- abarca tres estaciones legendarias: Grandvalira, Vallnord Pal Arinsal y Ordino Arcalís.
Pero el invierno andorrano va más allá de las bajadas vertiginosas. En el núcleo urbano de Escaldes-Engordany, la icónica torre de Caldea se erige como un faro de serenidad y ocio. Con más de 30 años de historia, este centro termal --el más grande del sur de Europa-- sigue reinventándose para ofrecer un oasis de wellness en medio del bullicio.
Sus aguas termales, extraídas de manantiales a 68 grados Celsius, invitan a fluir en un mundo donde el estrés se disuelve como nieve al sol.
Uno de los grandes atractivos de esta temporada es la renovada laguna exterior de Caldea. Ampliada y mejorada, esta zona de baño se ha transformado en un auténtico lago de alta montaña, rodeado de vegetación exuberante que contrasta con el skyline urbano.
MOMENTOS DE DESCONEXIÓN BAJO LA NIEVE.
Para las parejas que buscan un toque romántico, Caldea reserva este invierno sorpresas exclusivas. En su spa adults-only, el tiempo se detiene en la Romantic Room: un santuario de serenidad con masajes Do-In dúo, brindis con cava y una fondue de chocolate para compartir.
Y cuando el sol se pone, la diversión no termina. Se puede tomar un cóctel o una copa de champán sumergido en las aguas termales, con la nieve danzando en el exterior y la melodía en directo de un saxofonista o cantante envolviéndote. Es un ritual que captura la esencia del invierno andorrano: calidez interna frente al frío exterior.
Para rematar con broche de oro, Caldea anuncia un espectáculo estelar durante las fiestas. Del 27 al 30 de diciembre y del 2 al 4 de enero, los visitantes podrán disfrutar de acrobacias en directo a las 11:40 y 21:40 horas.
EL NUEVO HOTEL DE CALDEA AVANZA A PASO FIRME.
Mientras tanto el icónico centro termal de Caldea continúa dando pasos hacia su ambicioso proyecto de transformación con la instalación estos últimos días de octubre de una imponente grúa de casi 80 metros de altura. Esta estructura móvil marca el inicio de las obras en la torre de cristal, que acogerá un hotel de cuatro estrellas adults-only con unas 40 habitaciones de lujo distribuidas en 14 plantas.
La grúa no solo facilitará el reemplazo de la cubierta de vidrio del edificio, sino que también preparará el terreno para integrar el nuevo alojamiento directamente en el epicentro del spa termal, fusionando así descanso urbano con la esencia pirenaica.
Este hotel, previsto para abrir sus puertas a finales del próximo 2026, completará la oferta 360 grados de Caldea al conectar directamente con sus aguas termales y espacios de wellness, ofreciendo suites con vistas panorámicas a los Pirineos y paquetes personalizados que incluyen masajes, circuitos termales y gastronomía local. El nuevo hotel de Caldea dará un gran protagonismo al agua termal en sus habitaciones, con bañeras y duchas cromáticas.
La tecnología estará presente en cada detalle del hotel en el ámbito de la domótica para garantizar el confort del cliente, a la vez que se mantendrá una filosofía de modernidad sostenible y eficiencia energética con productos y servicios alineados a estos estándares. Será construido con la vista puesta en la sostenibilidad.
Como resort wellness puntero, los huéspedes del hotel podrán disfrutar de todos los espacios del spa, de los tratamientos innovadores, de dos restaurantes y un bar, así como de unas modernas instalaciones deportivas con un amplio abanico de actividades dirigidas.
El objetivo es comercializar escapadas de entre 3 y 5 días que se completen con el resto de servicios del resort, tanto de wellness como de restauración, así como otras actividades típicas andorranas como el shopping, la bicicleta o el esquí .
La iniciativa forma parte de una remodelación más amplia que ya ha renovado la laguna exterior, transformándola en un oasis de alta montaña en pleno entorno urbano, y que ha impulsado los beneficios del centro hasta los 1,8 millones de euros en 2024, con proyecciones de alcanzar los dos millones este año.
Con todo ello Andorra consolida su posición como destino invernal premium, donde la adrenalina de las pistas de esquí se equilibra con el relax supremo de Caldea, invitando a los visitantes a vivir un invierno inolvidable en un Principado que no deja de reinventarse.