El pacto entre PSOE y ERC para la investidura de Pedro Sánchez, que acuerda el traspaso integral del servicio ferroviario de Rodalies a Cataluña, incluye una transferencia adicional de 132,7 millones de euros a la Generalitat para sufragar la deuda existente con Renfe relativa a los servicios prestados en el marco del Plan de Acción.