Las investigaciones han comenzado
TOKIO, 15 Ene. (Reuters/EP) -
El ministro de transporte japonés ha reconocido que la confianza de los pasajeros en el nuevo Boeing 787 'Dreamliner' está en el aire tras los diversos incidentes sufridos por la aeronave la semana pasada, y tanto Japón como Estados Unidos han abierto amplias investigaciones preocupados por los problemas de seguridad del avión.
Por un lado, las autoridades japonesas aseguraron que investigarían las fugas de combustible de los 787 operados por Japan Airlines, y los Agentes de Seguridad en el Transporte estadounidenses analizarían la batería de litio que provocó el incendio en el aeropuerto de Boston.
"Mirando esto desde el punto de vista de la mayoría de ciudadanos y teniendo en cuenta que los incidentes ocurren día tras día, en algún momento podrían llegar a estar intranquilos", consideró el presidente del partido japonés New Komeito Party, Akihiro Ota.
"Tenemos la intención de investigar la magnitud de estos accidentes y la situación global. Vamos a transmitir el mensaje a los que operan (el avión) de que es absolutamente necesario estar a salvo", recalcó Ota.
El nuevo avión sufrió una serie de contratiempos la semana pasada --dos fugas de combustible, un incendio por la quema de una batería, un problema de cableado, un problema con el freno y una ventana rota en cabina-- que han provocado que se examine con lupa la funcionalidad del avión.
El 'Dreamliner' es el primer avión de pasajeros principalmente compuesto de carbono del mundo, y está considerado como la aeronave más eficiente de Boeing en cuanto a consumo de combustible. Estaba previsto inicialmente que entrara en servicio en mayo de 2008, pero por retrasos en la producción no tuvo su estreno comercial hasta finales del año 2011.
COMUNICADO DE BOEING.
El presidente y consejero general de Boeing, Jim McNerney, tras las declaraciones sobre los incidentes del secretario de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, Ray LaHood, y las del director de la Administración Federal de Aviación (FAA), Michael P. Huerta, ha manifestado que la compañía se ha puesto en marcha junto con la FAA para revisar los recientes problemas del 787 y de los sistemas críticos.
"Boeing comparte el mismo compromiso por la seguridad en el vuelo que el que expresaron LaHood y Huerta el pasado viernes en Washington, D.C. Respaldamos el 100% de la integridad del 787 y del riguroso proceso que guió a una exitosa certificación y entrada en servicio", defendió McNerney.