PARIS 18 Oct. (EUROPA PRESS) -
La aerolínea Air France ha contratado al diseñador español Eugeni Quitllet para convertir en los cubiertos de a bordo en juguetes para niños al transformarse en un avión desmontable.
El juego de cubiertos sorprende por su estética lúdica y minimalista de diseño ecológico. Los viajeros que vuelen a bordo de la aerolínea francesa tanto en primera clase como en turista disfrutarán de la comida en una bandeja donde el color blanco es el predominante, aunque se alegra con algunos toques de rojo (los dos tonos corporativos de la marca).
Quitllet ha logrado que todos los componentes del servicio (los diferentes recipientes que contienen la comida, los cubiertos, la servilleta y el vaso) encajen con suavidad dentro de la típica bandeja rectangular en la que la mayoría de compañías ofrecen sus comidas y cenas a bordo.
El set de cubiertos, de plástico reciclable, está inspirado en la forma aerodinámica de los aviones y el cuchillo de plástico, tenedor, cuchara y un par de alas encajan juntos como un avión.
La nueva vajilla ahorrará el 30% de los materiales sobre los diseños anteriores, lo que supone el equivalente a 40 toneladas en un año.
Las ventajas para niños a bordo de la aerolínea no finalizan ahí: libros para colorear, pulseras, alas de pilotos y juguetes que se renuevan regularmente. Para los bebés y niños pequeños, Air France ofrece a sus padres baberos y juguetes de peluche durante el vuelo.
Además, en el menú, Air France ofrece hasta tres productos orgánicos (con la certificación francesa y europea) diseñados para atraer a los bebés y niños pequeños.
Cada año, 2,7 millones de niños viajan con Air France, incluidos 365.000 menores no acompañados y 490.000 bebés.