MADRID 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
El inicio de las operaciones de aviación ejecutiva y de negocios en el aeropuerto de Madrid-Barajas, que supone el cese de la actividad civil en la base aérea de Torrejón de Ardoz, se ha desarrollado "con normalidad", informó este lunes Aena Aeropuertos.
El pasado 1 de febrero, Gestair y Multiservicios Aeroportuarios, concesionarias de la gestión de la aviación ejecutiva y de negocios que hasta la fecha se realizaba en la base aérea de Madrid-Torrejón, iniciaron su actividad operativa en Barajas.
El cese de vuelos de negocios en Torrejón, anunciado por la ministra de Fomento, Ana Pastor, en junio, responde a una demanda del sector de la aviación ejecutiva y se enmarca en el plan de racionalización de la estructura operativa de aeropuertos con menor tráfico.
Aena Aeropuertos destacó que esta medida permite optimizar el uso de las instalaciones de Madrid-Barajas y atender la demanda en un contexto de "una creciente internacionalización de la actividad empresarial española".
"Operar con instalaciones amplias y renovadas para la atención a pasajeros en tierra y beneficiarse de las prestaciones en un aeropuerto líder en el ámbito europeo --horario 24 horas, internacional, más 'slots' disponibles, radioayudas-- redundará en la calidad de los servicios prestados por los operadores a sus clientes", señaló.
El área destinada a la terminal ejecutiva se ubica en la zona Sur del aeropuerto y dispone de instalaciones para la atención a pasajeros en tierra, así como área de estacionamiento de aeronaves propia.
Los dos gestores cuenta con instalaciones individualizadas de más de 26.000 metros cuadrados cada uno, y más de 58.000 metros cuadrados de zonas comunes.
NUEVAS DEPENDENCIAS.
Entre las condiciones del concurso figura que los adjudicatarios deben realizar y costear las obras de instalación. De hecho en la actualidad se están acometiendo estos trabajos por lo que Aena ha puesto a disposición espacios alternativos hasta la finalización de las obras.
El área destinada a la terminal ejecutiva está integrada por tres dependencias: el antiguo Pabellón de Estado que, una vez remodelado se dedicará a la asistencia en tierra a pasajeros; el edificio del antiguo terminal de Aviación General, en el que se ubicarán las oficinas de los gestores y de las compañías que operen y demanden espacios propios, y naves modulares, destinadas a almacén.
A ello se suma el área de estacionamiento de aeronaves, con más de 50 posiciones disponibles, y sus correspondientes zonas de rodaje, accesos y área de deshielo.
El gestor aeropuerto subrayó que el traslado de la actividad ha supuesto "un importante esfuerzo de coordinación", pues ha implicado a casi una veintena de direcciones y departamentos de los servicios centrales de Aena (operaciones, seguridad aeroportuaria, medio ambiente, comercial, recursos humanos y Fundación), así como de los aeropuertos madrileños de Barajas y Torrejón.
En este sentido, destacó también la cooperación del Ministerio de Defensa, titular de las instalaciones de la base aérea de Torrejón, así como de Patrimonio de Estado, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y de los principales usuarios y operadores con base en Madrid.