La Ruta Pirata de Almería

Los Escullos
EUROPA PRESS
Europa Press Turismo
Actualizado: martes, 30 agosto 2011 12:00

Rememorar las batallas en alta mar es sinónimo de pólvora, luchas cuerpo a cuerpo y suculentos botines. Al margen de la bondad y sus pretensiones, los piratas poseían una pericia en el mar, por lo que supieron valorar (tesoros naturales a parte) las ventajas estratégicas que les conferían estas tierras. Una histórica mirada a las épicas batallas que el Mediterráneo vivió cual espectador privilegiado.

La ruta Pirata recorre aquellos puntos más destacables de la Costa de Níjar, donde se construyeron baterías defensivas y torres vigías para resguardar la península de los ataque piratas y bereberes.

Los Escullos

La ruta comienza en la batería de los Escullos, en la Fortaleza de San Felipe, del siglo XVIII, actualmente restaurada. Es uno de los restos fortificados más importantes y mejor conservados de todos los existentes. Se recomienda disfrutar de la belleza de esta zona, con su duna fósil, su playa y sus calas escondidas.

Mientras continuamos el viaje podemos observar, a la izquierda, los restos de un antiguo molino de viento. Continuando con la ruta, giraremos a la derecha a la salida de este pueblo en dirección a La Isleta del Moro.

La Isleta del Moro

Llegaremos al Espigón de La Isleta del Moro, donde podremos disfrutar de un enclave tranquilo y rural en el que todavía pueden observarse las artes tradicionales de la pesca. También podremos disfrutar de su gastronomía y sus playas. En La Isleta del Moro se puede visitar el peñón, a través de una ruta perfectamente señalizada y disfrutar de su mirador.

Saldremos por el mismo camino de La Isleta del Moro y giraremos a la derecha, con dirección a Rodalquilar. Subiremos por una sinuosa carretera que nos permite disfrutar, a la derecha, de las calas vírgenes ubicadas entre montañas volcánicas. Al final de esta empinada subida giraremos a la derecha por una pequeña pista.

Mirador de La Amatista

El Mirador de La Amatista es una punto de información excepcional y desde él se disfruta de unas impresionantes vistas sobre la costa de los Piratas. Desde el punto de información y aparcamiento continuamos por un pequeño sendero que nos llevará hasta el mirador.

Tras disfrutar de las vistas y la tranquilidad que se respira en este impresionante mirador volvemos a ponernos en marcha dirección Rodalquilar. Al culminar la subida de la carretera, bajaremos por una pronunciada pendiente hacia el valle de Rodalquilar, una preciosa zona entre montañas donde se ubica este pueblo minero.

Nuestro camino deja a la izquierda este importante enclave de Níjar para continuar por la vía principal dirección El Playazo, en el segundo cruce a la derecha que encontramos tras pasar Rodalquilar.

Pasaremos por la Aldeilla de La Ermita donde encontraremos antiguos caseríos hoy rehabilitados. Aproximadamente a un kilómetro y medio desde el cruce, llegaremos a la Torre de la Alumbres.

Torre de las Alumbres

Se trata de una fortificación renacentista datada en 1510, creada para defender a una población minera asentada en la zona. Fue junto al castillo de San Pedro, el último puesto de guardia que quedó operativo durante el siglo XVII, y se puede considerar la más antigua fortificación conservada en el Parque Natural. Además, la torre fue utilizada en dos de las películas de Sergio Leone: "La muerte tenía un precio" (1965) y "Agáchate maldito" (1971).

Continuamos dirección al Playazo, quedando a la izquierda y derecha las antiguas norias y construcciones rehabilitadas.

El Playazo y la batería de San Ramón

El Playazo es una espléndida playa de arena fina. El entorno en el que se ubica refleja toda la belleza de Almería: montañas, palmeras y polvo. Junto a esta playa se situó en el siglo XVII una batería para cuatro cañones que vigilaban en litoral comprendido entre Cerrico Romero y la Cala de San Pedro. Es la llamada batería de San Ramón.

Siguiendo la ruta tomaremos un nuevo cruce a la derecha, dirección Las Negras.

Las Negras

Las Negras es una pequeña población que se abre entre la Molatilla y el Cerro Negro. Al igual que otras aldeas de la zona, nació de la tradición pesquera y de la riqueza de las aguas. Su nombre se debe a una mole oscura formada por andesitas, que se aprecia desde la misma playa como un monumento del pasado volcánico de la comarca. Es un núcleo muy tranquilo. Desde este núcleo se puede acceder a un antiguo molino girando a la entrada de la población a la derecha, en lo alto del cerro de la Molatilla. Si se prosigue por este camino puede accederse a la Cala del Cuervo.

Cala de San Pedro y fortificaciones de San Pedro

Para llegar a pie hasta la Cala de San Pedro existe un sendero desde la barriada de Las Negras. Se inicia la ruta desde la calle Las Agüillas, calle paralela a la playa. Continuamos dirección El Ventorrillo-San Pedro hasta llegar al inicio de un pista de tierra.

Durante todo el camino podremos disfrutar de maravillosos miradores naturales que se ofrecen sobre el escarpado litoral volcánico de la zona. A una tres kilómetros del inicio del sendero llegaremos a un pequeño desvío donde seguiremos por el de la derecha disfrutando de otros bellos miradores. Desde aquí ya podremos ver la Cala de San Pedro.

Legaremos a la parte superior de la Cala, donde encontraremos una fuente de agua natural y la fortificación de San Pedro. Este castillo fue construído en el siglo XVI, y tenía una guarnición de doce soldados. En el siglo XVIII fue ampliada y contó con un regimiento de veintiséis hombres. Tras visitar el pequeño castillo se sugiere bajar hasta la arena y disfrutar de esta maravillosa playa. También es posible llegar hasta la Cala de San Pedro en barca desde Las Negras.

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