Actualizado 06/02/2007 20:40 CET

, drogas, corrupción y humor se mezclan en la nueva entrega de 'Los hombres de Paco'

MADRID (EUROPA PRESS)

'Los hombres de Paco' no salen de una y ya se meten en otra. En el episodio del miércoles (22.00 horas), el atípico grupo de policías se las tendrá que ver con un poco de todo: la carrera de Paco sigue en peligro por su implicación en un oscuro caso del pasado, Don Lorenzo es sospechoso de haber caído en las drogas y la relación de Silvia y Montoya parece enfriarse. Todo un cúmulo de líos que no harán que 'Los hombres de Paco' renuncien al humor que les caracteriza.

En el capítulo titulado 'Cariño y metadona', Paco, Lola y Sara se levantan una mañana tras un sueño profundo y descubren que toda la casa está revuelta. El inspector sospecha que alguien ha entrado en su domicilio para buscar -sin éxito- de un dossier que le implica en el caso Uriarte, un oscuro caso del pasado. Desesperado, se plantea entregarse y cumplir la condena de cárcel que sea necesaria.

Don Lorenzo no anda bien de salud y se encierra de vez en cuando en su despacho, baja las persianas durante unos minutos y luego sale con mucho mejor aspecto. Paco, Lucas y Mariano registran sus cosas y descubren una serie de utensilios que suelen ser utilizados para inyectarse droga. Todo esto, unido a que una partida de morfina ha sido sustraída del laboratorio hace que los tres policías crean que Don Lorenzo se está dando a las drogas.

La relación entre Silvia y Montoya va cada vez más en serio. Al menos eso piensa Montoya, que recibe la bendición de don Lorenzo para salir con su hija. Renuncia a presentarse a un puesto mejor en Barcelona y decide darle las llaves de su casa a su novia. En cambio, Silvia, tras una charla con Lola, se replantea la relación, llega a la conclusión de que las cosas van demasiado deprisa.