Actualizado 18/05/2022 19:05

No, el aumento de hielo marino en la Antártida no es una prueba válida para negar el calentamiento global

Archivo - Hielo marino en la Antártida
Archivo - Hielo marino en la Antártida - OMM - Archivo

MADRID, 6 Abr. (Verificat / EUROPA PRESS) -


La diputada de Vox en el Congreso Carla Toscano ha contestado a un tuit del ministro de Consumo, Alberto Garzón, subrayando que la Antártida tiene "1.250 veces más hielo que el Ártico y está ganando hielo". Esa cifra no se sostiene científicamente, según una verificación llevada a cabo por Verificat.. Además, diversos estudios puntualizan que lo que está aumentando es el hielo marino del continente, y que lo haga no contradice la existencia del calentamiento global.

EL MENSAJE QUE ESTAMOS VERIFICANDO

La Antártida tiene 1.250 veces más hielo que el Ártico y está ganando hielo.

CONCLUSIÓN

Es un mensaje ENGAÑOSO, según una verificación llevada a cabo por Verificat. La cifra no se sostiene científicamente. Además, diversos estudios apuntan a que lo que ha aumentado en las últimas décadas --hasta ahora, que está bajo mínimos-- es la superficie del hielo marino, lo que se conoce como 'banquisa antártica'. Y que haya aumentado no contradice la existencia del calentamiento global. De hecho, hay señales de que el calentamiento en muchos lugares del continente es más elevado que la tasa promedio a nivel global.

JUSTIFICACIÓN

En la Antártida hay dos tipos de superficies heladas: el hielo continental (más conocido como 'cubierta de hielo' o 'indlandsis', del danés 'hielo interior') y el hielo marino (lo que los científicos llaman 'banquisa antártica'). El primero es la capa de hielo que se asienta sobre el continente, mientras que el segundo está situado alrededor y flota sobre el océano Austral.

Toscano no indica si se refiere a la extensión total del hielo, al hielo marino o al hielo continental cuando dice que "la Antártida tiene 1.250 veces más hielo que el Ártico". Su afirmación sólo es cierta si hablamos sobre el hielo marino y no sobre el terrestre, que es el que tiene consecuencias sobre el nivel de los mares y el dato que habitualmente se cita al hablar de calentamiento global.

"En Groenlandia hay unos tres millones de km3 [de hielo terrestre] y en la Antártida unos 30 millones, por lo que hay 10 veces más en la Antártida que en el Ártico", ha indicado a Verificat Sergi Gonzàlez, científico que forma parte del Grupo Antártico de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Un dato similar al proporcionado por la NASA: "La capa de hielo de Groenlandia, que abarca 660.000 millas cuadradas [...] y con un espesor en su punto más alto de casi 2 millas, tiene el potencial de elevar los océanos del mundo en más de 20 pies", mientras que "la capa de hielo de la Antártida cubre casi 5,4 millones de millas cuadradas [...] y contiene suficiente hielo para elevar el nivel del océano en unos 190 pies". Al dividir 190 entre 90 uno obtiene 9,5: la diferencia de hielo terrestre entre ambos territorios.

Si por el contrario hablamos del hielo marino, gana el Ártico, que tiene el doble: el volumen de hielo en la Antártida es de 0,018 km3, mientras que en el Ártico es del 0,03 km3, según los datos del Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC, por sus siglas en inglés).

¿Entonces de dónde sale el dato de "1.250"? La única referencia que Verificat ha encontrado es la de un artículo en el blog de Fernando del Pino Calvo Sotelo, que tampoco enlaza a la fuente original. Además, Pino Calvo Sotelo --quien Maldita identifica como uno de los cinco hijos de Rafael del Pino Moreno, fundador de Ferrovial, y de Ana María Calvo-Sotelo Bustelo, hermana del expresidente del Gobierno Leopoldo Calvo-Sotelo-- ha protagonizado artículos en varias agencias de 'fact-checking' por hacer afirmaciones que no se sostienen con la evidencia científica en textos publicados en medios de comunicación.

¿ESTÁ GANANDO HIELO LA ANTÁRTIDA?

La NASA publicó un artículo en 2015 que causó cierta controversia ya que afirmaba que la Antártida estaba ganando más hielo que perdiéndolo. El texto lo achacaba a una equivocación de los científicos: afirmaba que los investigadores no se habían dado cuenta de esta tendencia porque habían estado midiendo incorrectamente la nieve y el hielo en todo el continente. Sin embargo, el estudio ha sido desmontado por grupos de investigación y la propia NASA.

Lo que sucede es que la Antártida está ganando hielo marino, pero no terrestre: la plataforma de hielo continental de la Antártida perdió una media de 149.000 millones de toneladas métricas de hielo al año, contribuyendo así al aumento global del nivel del mar, según las observaciones de los satélites de la NASA. Por el contrario, la banquisa de hielo creció cada año desde finales de los años 70 hasta 2016, cuando comenzó a retroceder hasta alcanzar un mínimo histórico en 2017, según explican investigadores de la Universidad de Ohio (EEUU) en un reciente estudio publicado en Nature Climate Change (aunque posteriormente se fue recuperando hasta alcanzar su superficie media previa a 2020).

De hecho, la Antártida ha estado ganando hielo marino mientras que el Ártico lo ha estado perdiendo: "En la última década, el hielo marino alrededor del océano Ártico ha alcanzado mínimos históricos varias veces, mientras que la extensión del hielo alrededor de la Antártida ha alcanzado nuevos máximos", ha señalado la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, el inglés) de EEUU en este artículo.

Esto no quiere decir que haya ninguna suerte de 'compensación'. Fogt ha instado a "mirar la respuesta a escala global para comprender el cambio climático global, no solo en un parámetro": la NASA ha señalado que en el Ártico se pierde un 13% de superficie helada marina cada década entre 1981 y 2021, mientras que el aumento en la Antártida desde 1979 a 2014 fue del 1% por década.

Además, la tendencia de los últimos 40 años acaba de cambiar: la NASA ha informado de que el hielo marino alrededor de la Antárida ha alcanzado su extensión más baja en febrero de 2022 desde que se inició el registro satelital en 1979: "Es la primera vez que se observa que el hielo se reduce por debajo de los dos millones de kilómetros cuadrados", ha informado.

Este deshielo coincide con una tendencia que se observa en el resto del mundo, aun sin estar vinculado directamente con el aumento de las temperaturas. "El deshielo a niveles globales es visualmente irrebatible; en España, en los últimos 40 años la mitad de los glaciares han desaparecido, se ve hasta en las fotos de familia", ha subrayado a Verificat Andreu Escrivá, ambientólogo, doctor en Biodiversidad y exmiembro del Comité de Expertos en Cambio Climático de la Generalitat Valenciana. "Y desde luego se ve en el Ártico, se ve en la Antártida también y en la colonización de especies como líquenes o plantas que están llegando donde antes no se podía llegar porque hace más calor", ha añadido. 

¿PRUEBA O REFUTA EL CAMBIO CLIMÁTICO?

La NOAA apunta que el hecho de que la banquisa antártica haya aumentado ha llevado al público a adquirir "conceptos erróneos sobre el cambio climático y del hielo alrededor de los polos de la Tierra". Por ejemplo, pensar que los alrededores de la Antártida deben de estar enfriándose e inferir que el calentamiento global no existe. Sin embargo, "hay señales de calentamiento en muchos lugares de la Antártida que son mayores que la tasa promedio global", según ha destacado a Verificat Ryan Fogt, climatólogo de la Universidad de Ohio (EEUU) y líder del estudio publicado en Nature Climate Change.

Buen ejemplo de ello son las intensas olas de calor que recientemente ha sufrido la zona (una de las que probablemente ha provocado, por ejemplo, el derrumbamiento de una región helada del océano Antártico). 

O el aumento de la temperatura en la región occidental de la Antártida en las últimas décadas, cuya tasa promedio ha superado a la del resto del planeta: mientras que la combinada de la tierra y el océano ha subido a razón de 0,08ºC por década desde 1880 hasta 1980, y a razón de 0,18 °C desde 1981, en esta región de la Antártida la tasa promedio ya fue de 0,17°C por década entre 1957 y 2006, según el informe anual del Clima de 2020.

¿ENTONCES POR QUÉ AUMENTA EL HIELO MARINO EN LA ANTÁRTIDA?

Gonzàlez ha señalado a Verificat que la medición del hielo en la Antártida comenzó a partir de los años 70, "justo después de una disminución también significativa que hubo hasta los años 60": "Hay una variabilidad a larga escala muy pronunciada, por lo que el aumento del hielo no se puede atribuir a ningún enfriamiento", ha explicado el experto, recordando que los propios autores del estudio de la Universidad de Ohio indican en su trabajo "que las causas de este aumento del hielo marino son muy difíciles de atribuir", así que no lo hacen en la investigación.

"Hay varias teorías", ha explicado a Verificat Eduardo Moreno-Chamarro, investigador de predicción climática del departamento de Ciencias de la Tierra del Centro de Supercomputación de Barcelona (BSC, en inglés). "Una de ellas es el patrón de vientos que ha dominado en los últimos años, que ha favorecido el crecimiento de hielo en algunas regiones. Algunos estudios han relacionado este patrón de vientos con procesos físicos sobre el propio continente Antártico y en los trópicos (El Niño), directamente relacionados, o no, con el cambio climático, e incluso con el agujero en la capa de ozono", ha indicado el investigador.

Moreno-Chamarro ha mencionado otros estudios que señalan que el océano Austral es más eficaz absorbiendo el exceso de calor y está limitando el calentamiento sobre la Antártida. El investigador ha añadido que otras investigaciones "han afirmado que el derretimiento de los mantos de hielo sobre el continente da lugar a fina capa de agua dulce (menos salada) y fría sobre los mares entorno a la Antártida, que favorece la formación de hielo marino".

Gonzàlez ha subrayado a Verificat que el aumento de la banquisa antártica "no quita que, por ejemplo, en los últimos años se hayan medido importantes deshielos en los mantos de hielo de la Antártida y su estabilidad en los próximos siglos sea un tema muy preocupante, ya que el derretimiento completo de alguno de ellos equivaldría a varios metros de subida del nivel del mar". También "están aumentando las nevadas" en la Antártida, aunque no por un enfriamiento: "El aire de los alrededores es más cálido, y esto lo que está es ayudando a mitigar una parte de la pérdida de hielo", ha añadido el experto (aunque como apunta el IPCC "las pérdidas masivas de los glaciares de la Antártida occidental, principalmente debidas al derretimiento basal de la plataforma de hielo, superan la ganancia en la acumulación de nieve en el continente" debido a las nevadas).


FUENTES
- The Guardian
- Verificat
- Australian Antarctic Program
- NASA (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII)
- NOAA (I) (II
- Nature (I) (II) (III) (IV) (V) (VI)
- Imedea
- Cambridge University Press
- Washington Post
- AGU (I) (II)
- The Cryosphere
- Maldita (I) (II
- The Objective

- National Snow & Ice Data Center (I) (II) (III)
- Observatorio Pirenaico del Cambio Climático
- Current Biology
- The Intergovernmental Panel on Climate Change

Esta verificación se publicó originalmente en Verificat. Si os llegan mensajes que os parecen dudosos, podéis reenviárnoslos al 666 908 353 y el equipo de Verificat lo verificará.