MADRID, 17 May. (Verificat / EUROPA PRESS) -
Un artículo que circula por redes sociales asegura que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, autorizó el uso de 'chemtrails' durante el estado de alarma. ¿Qué hay de cierto en ello?
EL MENSAJE QUE ESTAMOS VERIFICANDO
Pedro Sánchez autorizó a los chemtrails: El Gobierno utilizará las Fuerzas Armadas para fumigarnos desde el cielo.
CONCLUSIÓN
Es FALSO, según una verificación llevada a cabo por Verificat. Los 'chemtrails' no existen y lo que hizo el Gobierno fue autorizar a dos batallones de las Fuerzas Armadas a utilizar técnicas aéreas de desinfección de los ambientes, específicamente contra el SARS-CoV-2, pero en espacios cerrados. El hecho de que se llamen 'técnicas aéreas' no implica que se realicen desde el aire o en aviones.
JUSTIFICACIÓN
Los 'chemtrails' son unas supuestas fumigaciones tóxicas que se ejecutan desde aviones y dejan un rastro en el cielo. Las teorías de la conspiración que protagonizan proclaman que son "fruto de proyectos secretos, generalmente gubernamentales, conocidos por una élite minoritaria, para fumigar a la población con objetivos diversos: control de población, del clima, interferencia de las comunicaciones", según explica este artículo que desmonta este tipo de teorías. Los 'chemtrails' son conocidos y llevan tiempo protagonizando diversos discursos engañosos: un estudio realizado a nivel internacional encontró que "casi el 17% de las personas (...) creían en la existencia de un programa atmosférico secreto a gran escala (SLAP)".
No provienen de ningún programa gubernamental: no son más que estelas de condensación o 'contrails' (del inglés, 'condensation trails') formadas por la sublimación del vapor de agua emitido en la combustión de las turbinas de los aviones cuando a la altura en la que vuelan siempre la temperatura se encuentra decenas de grados bajo cero. "Estas nubes, a pesar de ser originadas por causas antrópicas [debidas a la actividad humana], están formadas por cristales de hielo o gotitas (...) como las nubes de origen natural", apunta el artículo publicado en la revista cientícia Mètode Science Studies Journal.
Los principales argumentos a favor de la existencia de los 'chemtrails' se pueden rebatir de manera científica, tal y como ha explicado a Verificat Jordi Mazon, doctor en física por la Universidad Politécnica de Catalunya, profesor del Departamento de Física aplicada de esta universidad y presidente de la Asociación Catalana de Meteorología y según detalla en un artículo que ha escrito junto a otros profesionales.
Los defensores de este tipo de teorías señalan por ejemplo que no todos los aviones dejan 'rastro' (el de los supuestos 'chemtrails) y que no tiempre se extiende este 'rastro' durante horas en el cielo, algo que Mazon ha razonado detallando que "una temperatura baja y una humedad relativa elevada a los niveles de vuelo de los aviones puede ser suficiente como para que en ocasiones los cristales sublimados del vapor emitido por la turbina no se evaporen con rapidez y el viento puede extenderlos por el cielo. En otras ocasiones, en cambio, la elevada temperatura y la baja humedad hacen que enseguida se evaporen y desaparezcan. Asimismo, dos aviones volando a pocos cientos de metros de diferencia pueden encontrarse condiciones de temperatura y humedad muy distintas, de modo que en un nivel de vuelo los cristales se extiendan y duren horas, y en otro nivel el ambiente sea más seco y se evaporen enseguida".
A pesar de su prevalencia en el discurso público, su existencia ya ha sido desmentida en muchas ocasiones (como se explica aquí), declaraciones oficiales que por otra parte "no han desalentado a los defensores de la teoría", según apunta este artículo en Science.
"No tiene ningún sentido [afirmar] que hayan autorizado a los 'chemtrails', entre otras cosas por qué nunca han existido", ha explicado a Verificat Xavier Giménez, profesor titular del Departamento de Ciencia de los Materiales y Química Física de la Universidad de Barcelona (UB) y autor de un artículo que también desmonta la teoría. "No hay ninguna evidencia" de su existencia, coincide el grupo de investigación de David Keith de la Universidad de Harvard, que señala además que si este programa de fumigación gubernamental "existiera en la escala necesaria para explicar la cantidad reclamada de rastros químicos, requeriría miles o quizás decenas de miles de personas. Sería extraordinariamente difícil mantener en secreto un programa de este tipo".
¿QUÉ AUTORIZÓ EL GOBIERNO SI NO ERA EL USO DE 'CHEMTRAILS'?
El artículo cita la aprobación del uso de "procedimientos de desinfección aérea" como prueba de que el Gobierno autorizó los 'chemtrails'. Lo cierto es que lo que aprobó el Ejecutivo el 17 de abril de 2020 es "la utilización de procedimientos de desinfección aérea, a través de las técnicas de nebulización, termonebulización y micronebulización para la ejecución de las tareas de desinfección" en el marco de la pandemia y de la lucha contra el COVID-19, según explica el Ministerio de Sanidad.
El hecho de que el BOE hable de "desinfección aérea" no implica que se haga desde el aire con aviones. Algunos de los productos virocidas autorizados, muchos de ellos a raíz del SARS-CoV2, se aplican mediante la nebulización. La desinfección por vía aérea (DSVA) es una manera de desinfectar todas las superficies (equipos, paredes, techos y suelos) de una sala, nebulizando en el aire un producto desinfectante y manteniendo la sala estanca durante el proceso.
Los "equipos de nebulización y micronebulización dispersan el producto en forma de una niebla actuando sobre todas las superficies del establecimiento con rapidez y accediendo a zonas donde con las técnicas de aplicación manual sería muy difícil", explica la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPA). "Así se consigue la descontaminación completa del espacio frente al coronavirus SARS-CoV-2 productor de la enfermedad COVID-19, añade.
Esta técnica se utiliza en espacios cerrados como los quirófanos, donde uno desea garantizar una desinfección completa de las superficies, y "siempre por parte de personal especializado", según ha destacado a Verificat Xavier Giménez. "No tendría sentido aplicar el proceso de nebulización en un espacio abierto", ha añadido el experto. De usarse desde aviones su efecto quedaría dispersado por el aire antes de tener algún efecto. Para más información, puedes consultar este artículo.
FUENTES
- BOE (I) (II)
- Ministerio de Sanidad (I)
- Verificat (I) (II) (III)
- Science Direct (I) (II)
- Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPA) (I)
- ISSA International Section on Prevention of Occupational Risks in Health Services (I)
- IOP Science (I)
- Mètode Science Studies Journal (I)
- Investigación y Ciencia (I)
- Harvard University (I)
- RAE (I)
Esta verificación se publicó originalmente en Verificat. Si os llegan mensajes que os parecen dudosos, podéis reenviárnoslos al 666 908 353 y el equipo de Verificat lo verificará.