El Ayuntamiento de Zaragoza comprará cuatro buses eléctricos en 2019 que se sumarán a los 42 híbridos en circulación

El alcalde en un autobús eléctrico Vectia en pruebas
EUROPA PRESS
Publicado 03/07/2018 13:34:24CET

Artigas defiende que la línea 2 del tranvía no implique una reducción de la flota de autobús, sino que se "compaginen" ambos transportes

ZARAGOZA, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Zaragoza comprará cuatro autobuses eléctricos en 2019, después de que concluyan a final de año las pruebas de cinco modelos de este tipo de vehículos menos contaminantes, que se sumarán a los 43 autobuses híbridos que ya circulan por la ciudad.

El tercer modelo de autobús eléctrico, un Vectia, lo ha probado este martes, el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, y la concejal de Movilidad y Medio Ambiente, Teresa Artigas, acompañados del director de Avanza Zaragoza, Juan Abel Arias.

El Vectia es un híbrido escalable a eléctrico lo que supone que puede funcionar en modo eléctrico en mayor proporción que otros híbridos. Con una pequeña modificación del motor es convertible a eléctrico al cien por cien.

Este vehículo circulará durante seis meses en la línea 38, que es la elegida para realizar las pruebas de estos nuevos vehículos, como el modelo K9 UB de la marca BYD, de 12 metros, que tiene una batería de 324 kilowatios por hora y un tiempo de carga de 4,25 horas.

El Irizar eléctrico convencional, fabricado en el País Vasco, es un modelo ampliamente testado y estará en pruebas dos meses durante el verano.

Después del verano, se iniciará la segunda fase de pruebas. El primero en llegar será el King-Long, de 12 metros de largo, que rodará por la ciudad durante seis meses a partir de octubre.

También después del verano en cuanto salga al mercado se podrá testar el Irizar i2, un modelo de 12 metros que estará en pruebas un trimestre.

TIC

Artigas ha recordado que estas adquisiciones van en la línea de cumplir los objetivos de 2030 fijados en la Cumbre de París sobre Cambio Climático de 2015, que pasan por reducir un 40 por ciento las emisiones de CO2, y un 60 por ciento las de dióxido de nitrógeno que es la que genera el tráfico de vehículos.

"La idea es probar e incorporar las nuevas tecnologías a la movilidad de Zaragoza con el objetivo de habilitar una línea totalmente eléctrica con carga en la terminal o con pantógrafos de carga en las terminales".

Tanto Artigas, como Juan Abel ha reiterado que no está decidido qué línea de autobús será la elegida para que todos los autobuses sean eléctricos. "Los cinco modelos de autobuses eléctricos se probarán en la línea 38 y también en otras para extraer conclusiones que ayuden en la decisión final".

Por su parte, el director de Avanza Zaragoza, Juan Abel Arias ha contado que los eléctricos de carga nocturna podría ir en cualquier línea, pero "no se ha planteado, sino que de momento se prueba la tecnología".

El Gobierno de Zaragoza acordó hace un año la compra extraordinaria de autobuses pasando de 62 a 92 millones de euros de inversión a los largo de la contrata y que supondrá pasar de comprar 191 a 253 vehículos. Los últimos autobuses con motor de gasoil se compraron en 2016 y todas las nuevas adquisiciones será como mínimo de híbridos o eléctricos.

De esta forma la media de edad de la flota de Avanza Zaragoza se reduce al pasar de los 9,83 años a finales de diciembre de 2016 a los 8,7 años.

Además, el Ayuntamiento y la concesionaria han acordado avanzar en el origen de la energía renovable que impulsa estos vehículos por lo que se redactará un proyecto de instalación de paneles solares en las cocheras que además de recargar los autobuses permitirá su uso para el suministro del propio edificio.

En paralelo, se estudiarán diversas medidas para mejorar la eficiencia energética de este inmueble, como la instalación de luminarias led, sustituir la caldera de calefacción por una de gas natural u otros modificaciones en la climatización.

CONVIVIR TRANVÍA Y BUS

Artigas ha subrayado que el tranvía y el autobús "deben estar interconectados" y el Gobierno de Zaragoza en Común "apuesta porque la línea 2 del tranvía no implique una reducción proporcional del autobús", sino que se "compaginen" ambos medios de transportes "para tener una red más potente que favorezca la intermodalidad en la ciudad".

Sobre la deuda de la línea 1 del tranvía, Artigas ha señalado que se construyó sobre unas previsiones de usos que, a veces, "no llegan al número de viajeros estimados y produce pérdidas", para desmentir que la cifra sea de 20 millones de euros.

Al respecto, ha abundado en que el Gobierno de Aragón "tiene que abonar la deuda contraída con el Ayuntamiento de Zaragoza para asumir su parte en la construcción de la línea 1" y que ronda los 39 millones de euros según el consistorio, aunque el Ejecutivo autonómico lo ha cifrado en 8,7 millones de euros.