El conflicto en la justicia se recrudece y los sindicatos exigen nuevo interlocutor

Negociaciones por la huelga de la justicia en Galicia
EUROPA PRESS
Actualizado 20/02/2018 21:09:00 CET

  Galicia acumula miles de juicios y trámites suspendidos en la 10ª jornada efectiva de huelga con las partes más alejadas y el diálogo roto

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 20 (EUROPA PRESS)

Galicia acumula miles de juicios y trámites suspendidos en la décima jornada efectiva de la primera huelga indefinida que vive el sector judicial gallego y que seguirá después de un nuevo fracaso en las negociaciones entre Xunta y sindicatos, que exigen un cambio de interlocutor en la Administración para volver a sentarse.

A punto de cumplirse las dos semanas desde el arranque de la huelga, el pasado 7 de febrero (las jornadas efectivas no contemplan los fines de semana), la Escola Galega de Administración Pública (EGAP) ha sido escenario de un nuevo fracaso en el diálogo: tras las nueve horas de negociación del lunes sin éxito, el guión se repitió con una reunión que se prolongó desde las 9,00 hasta poco después de las 18,00 horas, con varios recesos, uno de ellos de un par de horas para comer.

Por tercera vez desde que empezó el paro, los miembros del comité de huelga, en el que están representados los siete sindicatos del sector, volvieron a sentarse con una delegación de la Xunta que encabezan los directores xerais de Xustiza, Juan José Martín, y de Función Pública, José María Barreiro, objeto este último de duras críticas por parte de los representantes de los trabajadores.

Y es que le atribuyen, en palabras de los sindicatos, algunas "perlas" como instar a los funcionarios del sector a concursar fuera de Galicia "si no están contentos", aunque los representantes de la Xunta sostienen que tal manifestación se "descontextualizó".

Sea como fuere, los sindicatos anunciaron poco después de las 18,00 horas en una rueda de prensa conjunta que se "levantaban" de la negociación y exigieron un nuevo interlocutor para volver a sentarse. Rechazan con especial intensidad a Barreiro, al que han tildado de "usurpador de la justicia" y de "dinamitador" de la negociación.

El resumen, ha plasmado Pablo Valeiras (Alternativas na Xustiza-CUT), quien ejerció como portavoz del comité, es que se ha dado "un paso atrás" y el "conflicto está más abierto que nunca". En su intervención, ha cargado con dureza contra Barreiro, de quien ha asegurado que "no conoce como funciona la justicia".

Enfrente, los sindicatos reivindican "luz y taquígrafos", nuevos interlocutores o un mediador --han pedido reiteradamente el retorno del Consello Galego de Relacións Laborais, a lo que se niega la Xunta porque dice que es "ilegal"--. "Queremos una negociación real y acabar la discriminación", defienden los sindicatos.

También esgrimen que siguen vivas las cinco reivindicaciones que han llevado a la huelga: consolidación de empleo, amortizaciones, sustitución de compañeros de rango superior, descuentos en las bajas por incapacidades temporales, y subida del complemento autonómico transitorio (piden 225 euros más al mes en tres años a partir de este 2018).

LOS CIUDADANOS, "REHENES"

Enfrente, los representantes de la Xunta han defendido el derecho de la Administración a elegir a sus interlocutores como hace el comité de huelga, si bien ha remarcado que "se irá viendo" qué ocurre "en los próximos días", sin cerrarse rotundamente a un cambio. Insisten, en todo caso, en la "grave irresponsabilidad sindical" y en que el comité "se levantó tres veces" de la negociación.

Juan José Martín ha incidido en que los ciudadanos son los "rehenes" en esta situación y, aunque ha defendido que los servicios mínimos fijados por la Xunta impiden una paralización y garantizan la cobertura de "lo esencial", ha manifestado que es evidente que habrá "más atrasos y atrancos" cuantos más días dure la huelga.

De hecho, ha lamentado que no se estén cumpliendo determinados trámites, y ha puesto como ejemplo el caso de una persona que necesitaba el pasaporte para viajar al extranjero y a quien se le habría negado. La Xunta sostiene, a su vez, que son los sindicatos los que no quieren negociar y les acusa de estar "enrocados" en la cuestión retributiva.

Al tiempo, se reafirma en que no variará su oferta económica de entre 816 y 1.080 euros al mes más en función del cuerpo, ya que considera "inasumible" lo que piden los sindicatos. A diferencia del comité, sostienen que prácticamente el resto de puntos a debate estarían "canalizados hacia el acuerdo".

SEGUIMIENTO Y CALENDARIO DE MOVILIZACIONES

Entre tanto, los efectos del paro generan cada día un mayor aplazamiento de juicios y trámites. El seguimiento en la décima jornada efectiva ha rondado de nuevo, según los sindicatos, un 90 por ciento. La Xunta lo rebaja al 38,96 por ciento. Voces de abogados e incluso la Fiscalía han alertado de los daños de la huelga y urgen una solución pronta.

Mientras, los sindicatos auguran "más seguimiento" y advierten que no darán "un paso atrás". Así, tras la nueva ruptura de negociaciones, los sindicatos han acordado, además, un nuevo calendario de medidas que se prolonga hasta marzo, con la fecha central del próximo sábado 24 de febrero, en el que está prevista una manifestación en Santiago que ya ha sido autorizada.

Habrá asambleas, concentraciones en los juzgados, otras manifestaciones por ciudades e incluso tienen en cartera otras medidas reivindicativas como donaciones de sangre, para evidenciar que prefieren hacer este gesto solidario a dejar "que se la chupe la Xunta".