Malala: "Es difícil imaginar un mundo sin educación"

 

Malala: "Es difícil imaginar un mundo sin educación"

Actualizado 17/12/2013 22:17:53 CET

"Para la supervivencia de todos, los más fuertes tienen que luchar por la supervivencia de los más débiles", ha reclamado

ESTRASBURGO (FRANCIA), 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

La niña paquistaní Malala Yousafzai, que sufrió un intento de asesinato por parte de los talibán paquistaníes, ha reclamado este miércoles el apoyo de Europa para garantizar el acceso a la educación de 57 millones de menores privados de ella en todo el mundo.

"Un país con gente con talento y educada es el verdadero superpoder. No es el país con decenas de miles de armas. Cambiemos nuestro concepto", ha reclamado Malala en su discurso ante el pleno del Parlamento Europeo al recoger el "prestigioso" Premio Sájarov, que le ha otorgado este año la Eurocámara por unanimidad de todos los grupos en reconocimiento a su lucha a favor de la educación universal de las niñas en Pakistán, su país de origen y más allá.

Malala ha dedicado el galardón "a los héroes anónimos de Pakistán y a la gente en todo el mundo que lucha por sus derechos humanos básicos" y ha asegurado que le animará a "continuar" su lucha.

La menor, ataviada con un sari naranja y recibida con una gran ovación en el pleno de la Eurocámara, ha insistido en que el país más poderoso tiene que ser "el país con el nivel de alfabetismo más alto y el mayor nivel de gente educada" y aquel que "respete los derechos básicos" de su población y sea "un Estado igualitario para hombres y mujeres".

"Insto a los países europeos a apoyar a los países que sufren, especialmente en Asia y Pakistán, porque Pakistán necesita ayuda en educación, comercio y desarrollo", ha reclamado la pequeña, que ha recibido el premio "con gran honor" tras recordar que este galardón lo han recibido previamente gente de la talla de Nelson Mandela y Kofi Annan y que le anima a continuar su "lucha".

"Una juventud educada y con empleo puede perfilar y transformar el futuro de Pakistán. Como ser humano creo que para la supervivencia de todos, los más fuertes tienen que luchar por la supervivencia de los más débiles. Si dejamos a millones atrás nunca podremos tener éxito ni sobrevivir, aunque seamos los más fuertes", ha apostillado la joven.

Malala ha dejado claro que es "alarmante" que 57 millones de menores en todo el mundo sean privados de educación. "No pueden ir a la escuela. Esto tiene que sacudir vuestra conciencia. Es difícil imaginar un mundo sin educación", ha apostillado.

"Tengo esperanza de que unidos y con determinación podemos lograr nuestros objetivos y ayudar a los 57 millones de menores que nos están esperando. Estos niños no quieren un Iphone, un Xbox, una Playstation o chocolates. Sólo quieren un libro y un bolígrafo", ha recalcado.

"Tengo esperanza de que el Parlamento Europeo mire más allá de Europa, a los países que sufren, donde la gente todavía está privada de sus derechos básicos, donde la libertad de pensamiento está oprimida y la libertad de palabra está encadenada", ha continuado, tras haber arrancado su intervención parafraseando al filósofo francés Voltaire con su frase "No estoy de acuerdo con lo que tienes que decir pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo".

"Estamos aquí para actuar", ha insistido la adolescente paquistaní, que comenzó su lucha denunciando la situación de las menores privadas de educación en el valle de Swat de donde es originaria a través de un blog en la BBC que firmaba con seudónimo, alentada por su padre, profesor, presente también en la ceremonia.

MATRIMONIOS FORZOSOS

Malala ha recordado que "muchas niñas" son víctimas de matrimonios forzosos y de tráfico de menores, además de ser víctimas de la violencia sexual y se ven confinadas a las cuatro paredes de su casa pero ha insistido en que los menores sobre todo "están hambrientos de educación". "Hay esperanza porque todos estamos aquí juntos, unidos, para ayudar a los menores inocentes", ha insistido.

El presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, ha entregado el galardón a la joven paquistaní "en reconocimiento a su lucha" a favor del derecho a la educación de las niñas en Pakistán y ha celebrado que la pequeña "valiente" haya sobrevivido al atentado "cobarde" contra su vida de los talibán.

Schulz ha recordado que Malala se ha convertido en "un icono global" a favor del derecho a la educación de las menores y contra el fanatismo, que ha dado "voz" y "esperanza" a millones de niños y niñas en todo el mundo de poder obtener educación. "Es una obligación nuestra que este sueño se haga realidad", ha recalcado.

El presidente de la Eurocámara ha recordado que la propia Malala en su libro ha dicho que no quiere ser recordada como la niña que fue tiroteada por los talibán sino "como la niña que luchó por la educación", causa a la que ha dicho querer "dedicar" su vida.

El eurodiputado socialdemócrata ha querido reconocer también a su padre, presente en la ceremonia, que arriesgó su propia vida para defender que "las niñas y niños son iguales y que ambos tienen derecho a ir a la escuela" y le animó con doce años a escribir su blog para "protestar contra el hecho de que los talibán fanáticos impedían a las niñas pequeñas ir a la escuela". "Tu padre fue el primero en poder fin al silencio", ha recordado.

Schulz ha subrayado el compromiso de la Eurocámara a defender "el derecho a la educación en todo el mundo" cuando se celebra este miércoles el Día Mundial de la Infancia. "La educación no es un privilegio. Es un derecho fundamental básico. El acceso universal a la educación de las niñas es clave para una sociedad más justa y próspera", ha concluido.

Al inicio de la ceremonia, el pleno de la Eurocámara ha rendido tributo a los galardonados con el premio en años anteriores en el 25 aniversario de la creación del galardón, aunque en especial a los que siguen arrestados o han perecido.

Los disidentes cubanos Guillermo Fariñas y la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, han participado en la ceremonia del Sájarov, así como la hija de Oswaldo Payá que ha exhibido una fotografía durante la ceremonia en su memoria.

La Eurocámara concede este galardón, dotado con 50.000 euros, desde 1988 a personas u organizaciones que se hayan distinguido por su lucha contra la injusticia y la opresión en el mundo. Su nombre rinde homenaje al primer galardonado con el premio, el físico y político disidente soviético Andrei Sájarov.

El premio recaló el año pasado en los disidentes iraníes Nasrin Sotoudeh y Jafar Panahi en reconocimiento por su lucha a favor de la democracia y los Derechos Humanos en su país.

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