ALMERÍA 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
El apagón eléctrico que afectó este lunes a todo el país ha dejado un fuerte impacto en la actividad de hostelería y comercio en Almería, donde muchos negocios se vieron obligados a cerrar o a limitar sus servicios ante la falta de suministro. La interrupción eléctrica ha provocado pérdidas aún sin cuantificar, según han trasladado a Europa Press las principales asociaciones empresariales de la capital.
El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (Ashal), Pedro Sánchez-Fortún, ha explicado que la actividad "dependió un poco por barrio" y que muchos establecimientos "intentaron cobrar en efectivo para continuar ofreciendo servicio a los clientes". "La gente se portó genial", ha asegurado, y ha recalcado que "no hubo reproches ni cancelaciones".
Según ha detallado, aunque gran parte de las cocinas funcionan con butano, algunos locales necesitan una electroválvula para que funcione la campana a la vez que los fuegos, "lo que complicó el servicio". Además, ha advertido de que "pese a los mensajes de Red Eléctrica, nos consta que no está todo restablecido en la provincia de Almería".
Sánchez-Fortún ha expresado su malestar ante la situación y ha criticado que "Almería va a ser la última provincia en recuperar el servicio eléctrico" porque "todo llega lento y tarde". Aunque ha reconocido que el apagón "ha sido algo sobrevenido", ha considerado que "hay formas diferentes de afrontarlo".
Por su parte, el presidente de los Comerciantes de Almería Centro, Antonio Martín, ha indicado que "el comercio por la tarde cerró a cal y canto y al cien por cien", lo que ha agravado un mes "bastante flojo en ventas". Ha añadido que "el apagón ya fue un poco el fin de fiesta", al sumarse a las afecciones que las obras del Paseo causan en el centro de la ciudad desde mediados de enero.
El impacto económico todavía no se ha podido calcular, ya que la asociación ha preferido "dejar un par de días" para recoger datos. No obstante, Martín ha apuntado que "el día de ayer y esta mañana también" han supuesto "un varapalo" para las ventas.
Asimismo, ha confirmado que el Ayuntamiento "no ha contactado" con los comerciantes para interesarse por la situación. "No esperamos ayudas", ha declarado, al tiempo que ha señalado que "la gente hoy todavía está más pendiente de la línea telefónica, de internet, que de consumir o de ir a los comercios".
TODA LA NOCHE EN VELA PARA PROTEGER SU QUIOSCO
El apagón sorprendió a Paco, propietario del quiosco situado al final del Paseo de Almería, quien tuvo que pasar la noche en su puesto para proteger su negocio ante la imposibilidad de bajar la persiana eléctrica. Ha relatado a Europa Press que "tuvimos que hacer un poquito de imaginarias por la noche", en alusión al término militar que se utilizaba en 'la mili' para referirse a las guardias nocturnas.
Sentado en una silla de plástico y completamente a oscuras, Paco ha pasado la noche en vela, sin que se produjera "ningún incidente" y con algunas personas que se acercaron para interesarse por su estado. "Todo bien, todo correcto", ha repetido entre sonrisas, quitándole importancia a una velada que, pese a la incertidumbre, ha transcurrido con tranquilidad.
A resguardo en el interior del quiosco, "sentadito, a gustito", ha afrontado la noche con paciencia y algo de resignación, en lo que ha descrito como una "noche de relax", mientras varias patrullas policiales recorrían la zona. "Espero que no vuelva a pasar", ha confesado, aunque no ha perdido el humor al advertir que, si fuera necesario, "habrá que hacer otra imaginaria".
Paco ha señalado que ya tenía previsto renovar el quiosco debido a las obras programadas en el Paseo de Almería, por lo que confía en que próximamente podrá modernizar sus instalaciones y evitar que una situación como esta se repita.