Aplazan a mayo de 2019 la declaración como investigado del representante de la fábrica de biodiésel

Publicado 25/10/2018 14:44:31CET

ALMERÍA, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

La declaración en calidad de investigado del representante legal de la Refinería de Aceites y Estación de Biodiésel de Carboneras (Almería) ante el Juzgado de Instrucción 1 de Vera por un presunto delito medioambiental ha sido aplazada a mayo de 2019 para que se realice a través de videoconferencia tal y como solicitó su defensa.

La jueza Mónica Villena ha citado a A.M.S.M., representante legal de la mercantil Sánchez Sucesores SAU, para el día 15 y ha acordado la práctica de dicha declaración por videoconferencia, para lo que ha librado exhorto al Juzgado de Instrucción Decano de Cabra (Córdoba), según han informado a Europa Press fuentes judiciales.

De las tres personas que debían comparecer este jueves en sede judicial, sólo ha declarado ante la jueza la bióloga que trabaja en la planta desaladora de Carboneras y responsable en materia medioambiental, quien ha señalado que los vertidos en la zona se remontan a 2011, en distintos puntos.

Al tiempo ha comunicado los vertidos registrados en la última semana y sobre los que hay abierta investigación por parte de Guardia Civil y Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ya que, según ha dicho, los "presenció".

Las declaraciones previstas se producen en el marco de la causa penal que se sigue por un presunto delito medioambiental a raíz de un vertido de aceite que fue detectado en el pasado mes de abril en la desaladora de Carboneras y que procedería presuntamente de la refinería, que se encuentra frente a la planta cuyo jefe también estaba citado este jueves.

El procedimiento se inició a raíz de que, el 11 de abril, el gerente de la empresa Acuamed informase a la Guardia Civil de que por una de las paredes de la instalación estaba "emanando un residuo líquido viscoso de color negro en grandes cantidades".

Cuando los agentes se desplazaron al lugar, comprobaron que "efectivamente" brotaba del lateral de ladera de la montaña "un líquido viscoso de color negro con un fuerte olor a aceite" y el gerente les comunicó que, probablemente, "provenía" de las instalaciones de la refinería de aceite vegetal que se encuentra en las proximidades de la desaladora.

La Guardia Civil procedió entonces a realizar una inspección ocular, fotografías y también a la toma de muestras de vertido para su estudio y el gerente de Acuamed a interponer una denuncia por un delito medioambiental "nuevamente producido por biodiesel, razón por la que ya había presentado varias denuncias anteriormente".

Paralelamente, un camión cisterna extrajo por succión el residuo que se estaba vertiendo y que se estaba embalsando en una canalización lateral de la instalación, concretamente en la acequia perimetral de recogida de pluviales, con el fin de evitar que este llegase a desembocar en el mar.

En su declaración como denunciante y perjudicado ante la Guardia Civil, el jefe de la planta señaló que, de no haberse evitado el vertido de este fluido, este hubiera desembocado en el mar justo en la zona de captación de agua por parte de la desaladora, "pudiendo ocasionar no solo medioambientales sino también materiales en el sistema de filtración y membranas de ósmosis inversa y el resto de instalaciones donde se trata el agua captada en el mar".

Trasladó, asimismo, que había hablado con el representante legal de la refinería de Biodiesel y que este le había asegurado que no tenía localizado "el punto de rotura ya que la arqueta por donde habitualmente fugaba había sido revisada y no perdía". El líquido vertido se trata de agua con mezcla de aceite tratado.

En el auto de apertura de diligencias, que han sido declaradas complejas, la jueza ofició al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil para que remitiese informe de los hechos denunciados.