Archivo - Pimientos en una almacén hortofrutícola en una imagen de archivo. - EUROPA PRESS/JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo
ALMERÍA 13 Mar. (EUROPA PRESS) -
La mesa de negociación del convenio colectivo del sector del manipulado hortofrutícola de Almería, que emplea a más de 30.000 personas, ha finalizado su última reunión sin avances entre la parte social y la patronal para tratar de desbloquear la renovación de un convenio colectivo vencido desde el 31 de diciembre de 2024.
En una nota, el sindicato CCOO ha criticado la propuesta elevada por la parte empresarial, que supondría "ampliar la jornada hasta 48 horas semanales, retrasar subidas salariales hasta 2027 y aumentar la flexibilidad empresarial en detrimento de las plantillas".
El secretario general de CCOO de Industria de Almería, Máximo Arévalo, considera que la patronal "está bloqueando la negociación colectiva con propuestas que suponen un claro retroceso en derechos laborales" cuando la negociación "debe orientarse a mejorar salarios, garantizar estabilidad en el empleo y reforzar la protección de las plantillas".
Así, han incidido en el "momento crítico" que atraviesa la negociación ante las opciones planteadas por la patronal, puesto que suponen a su juicio "un intento de imponer condiciones laborales claramente regresivas para las personas trabajadoras del sector".
Para la parte social, la propuesta para ampliar a 48 horas la jornada laboral es "inaceptable" por el "impacto directo que tendría en la carga de trabajo de las plantillas". "Este planteamiento ignora completamente las reivindicaciones sindicales centradas en mejorar la conciliación y las condiciones laborales", han advertido ante un sector ampliamente feminizado.
El sindicato ha expresado también su rechazo a la intención empresarial de fijar una vigencia del convenio hasta 2030, lo que, "según el análisis de la organización sindical, consolidaría durante años un marco laboral desfavorable para las personas trabajadoras".
A ello se suma la propuesta de "eliminar cualquier garantía mensual de horas trabajadas", lo que, según han observado, "podría aumentar la precariedad y la incertidumbre en los ingresos de las plantillas".
En materia salarial, según han explicado desde CCOO, la patronal plantea una subida del dos por ciento a partir de 2027, "además absorbible si sube el Salario Mínimo Interprofesional y sin el pago de atrasos", una fórmula que la organización sindical ve equivalente a "mantener congelados los salarios durante años pese al incremento del coste de la vida".
Otro de los elementos más controvertidos es el aumento de la jornada irregular del diez al 20 por ciento, lo que "permitiría a las empresas modificar horarios y distribución del trabajo con mayor facilidad". El sindicato advierte de que esta medida tendría "consecuencias directas en la conciliación y la estabilidad de las personas trabajadoras del sector".