Consuelo Rumí defiende que la nueva directiva de la UE sobre inmigración es "equilibrada" y ofrece "más garantías"

Actualizado 23/05/2008 16:09:39 CET

La secretaria de Estado para la Inmigración niega que la normativa endurezca la política de inmigración europea

ALMERÍA, 23 May. (EUROPA PRESS) -

La secretaria de Estado para la Inmigración y la Emigración, Consuelo Rumí, valoró hoy que la nueva directiva acordada por unanimidad por los países miembros de la Unión Europea (UE) sobre inmigración es "equilibrada" y ofrece "más garantías" a los ciudadanos extranjeros.

En respuesta a preguntas de los periodistas tras mantener una reunión de partido en Almería, Rumí indicó que esta normativa supone el primer paso para una "armonización" de las legislaciones nacionales y una política de inmigración europea, si bien matizó que la directiva está aún en fase de trámite, ya que falta la aprobación del Parlamento Europeo (PE).

En este sentido, resaltó que España ha incentivado desde hace cuatro años que exista una política comunitaria no sólo para evitar la entrada clandestina de extranjeros sino también para promover una política de integración de la inmigración legal.

En cuanto a los "debates" sobre algunos puntos de la nueva directiva de la UE, Rumí opinó que se ha producido un "desenfoque" de la normativa, en la que los países miembros trabajan desde hace más de dos año, y porque, a su juicio, da "muchas más garantías" a los inmigrantes en ámbitos donde antes "no las había". A su juicio, no supone un endurecimiento de la política de inmigración europea, ya que "hasta ahora" no había tal política en la UE.

Concretamente, precisó que la directiva deja "muy claro" los mínimos que han de cumplir los estados miembros pero también establece que se apliquen las legislaciones nacionales en aquellos países donde sean más favorecedoras, ya que no obliga a los estados a cambiar los tiempos de retención de inmigrantes ilegales y la expulsión a sus países de origen, lo que tampoco significa que España "no los vaya a cambiar"·

En esta línea explicó que España y Francia cuentan con los periodos más breves para el internamiento de inmigrantes clandestinos, fijados en 40 y 32 días respectivamente, mientras que en otros países europeos este tiempo era ilimitado, por lo que la nueva normativa, que estipula el tiempo máximo en seis meses prorrogables a 18 en casos muy concretos, dará respuesta a inmigrantes que pasaban "años y años" en situación de retención.

Asimismo aseguró que la directiva garantiza el tratamiento a los menores inmigrantes, para lo cual, según ella, ha seguido el modelo español, que ha puesto sobre la mesa cómo se trata a los menores y cómo se aplican las legislaciones nacionales e internacionales de protección de este colectivo.

Por último, argumentó que otro de los puntos de discordia, la asistencia jurídica gratuita para los indocumentados, ya existe en la mayoría de países europeos y sólo plantea problemas en Alemania, donde el sistema jurídico no provee de abogados de oficio y los inmigrantes pueden elegir libremente a un letrado, lo que provoca un "problema económico grave" que, sin embargo, se va a ajustar "en las próximas horas".