Archivo - Gran Hotel Almería. - EUROPA PRESS - Archivo
ALMERÍA 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (Ashal) afronta la próxima Semana Santa en un contexto de "incertidumbre y prudencia" ante las cifras de ocupación previstas por ahora, con picos del 75 por ciento para el Jueves y Viernes Santo, a la espera de las reservas de última hora y la evolución de una meteorología favorable que anime los desplazamientos.
En una nota, la patronal ha explicado que la previsiones se sitúan por debajo de las registradas el pasado año, toda vez que también contemplan "unos precios medios inferiores en la mayoría de establecimientos".
Según los datos recabados entre los asociados de la ciudad de Almería, entre este fin de semana hasta el Miércoles Santo inclusive, los alojamientos presentan niveles de ocupación que se mueven por debajo del 50 y 60 por ciento, mientras que Jueves y Viernes Santo podrían alcanzar entre el 65 y el 75 por ciento. De cara al sábado y domingo, la previsión vuelve a descender a cifras en torno al 50 y 60 por ciento.
La patronal hostelera recuerda que la Semana Santa arranca oficialmente este sábado, aunque tradicionalmente los días de mayor intensidad turística se concentran entre Jueves Santo y el Domingo de Resurrección, en este caso, del 2 al 5 de abril.
Por zonas, los datos reflejan comportamientos dispares. En El Toyo, la ocupación prevista para los días festivos se sitúa, por el momento, en torno al 25 por ciento, mientras que en San José los establecimientos registran aproximadamente un 30 por ciento en jornadas no festivas, que podría elevarse hasta el 60 o 65 por ciento en los días principales.
Desde Ashal han subrayado que estas cifras son aún "provisionales y muy dependientes de factores externos", especialmente de la evolución meteorológica y del volumen de reservas de última hora.
En este sentido, el presidente de la asociación, Pedro Sánchez-Fortún, ha apuntado que "la Semana Santa sigue siendo un periodo muy sensible a la climatología y a las decisiones de viaje de última hora. Si se confirman las buenas previsiones de tiempo, es muy probable que se produzca un repunte de la demanda en los próximos días".
El dirigente hostelero ha destacado además que el cambio al horario de verano, previsto este fin de semana, puede favorecer la actividad turística "al permitir disfrutar de más horas de luz y de la amplia oferta cultural y gastronómica del destino".
"Tanto la capital como numerosos municipios de la provincia cuentan con procesiones de gran nivel y con un importante atractivo turístico, lo que supone una oportunidad para dinamizar el sector", ha valorado.
COSTES ENERGÉTICOS
No obstante, desde Ashal han advertido que el comportamiento del mercado está condicionado por factores como el encarecimiento del combustible y de los costes energéticos, así como por el temor a una "posible pérdida de turismo nacional derivada de la disminución del poder adquisitivo de las familias".
En este escenario, la asociación insiste en la necesidad de mantener la confianza y "seguir trabajando en la promoción del destino", al tiempo que recuerda que la hostelería almeriense "afronta estas fechas con el objetivo de mejorar los resultados a medida que se acerquen los días clave de la Semana Santa".