Archivo - Juzgados de Vera (Almería). - Rafael González - Europa Press - Archivo
VERA (ALMERÍA), 8 (EUROPA PRESS)
B.Y.B.O., la madre del niño de cuatro años de edad presuntamente asesinado el pasado 3 de diciembre en Garrucha (Almería), ha atribuido el crimen a su expareja sentimental y coinvestigado J.D.R.C., con el que convivía pero del que tenía una orden de alejamiento en el momento de los hechos, en la declaración que ha prestado este martes ante la juez instructora de Vera.
La madre de Lucas ha declarado durante más de una hora tras haber acudido a la sede judicial en ambulancia, dado su avanzado estado de gestación, para dar su versión de lo ocurrido en una comparecencia en la que la instructora debía decidir además sobre la situación personal de ella y el otro acusado, ambos en prisión provisional.
Según ha indicado al abandonar los juzgados el abogado del investigado J.D.R.C, para quien se ha mantenido la situación, la madre del pequeño ha decidido declarar de manera voluntaria y extensa por primera vez tras los hechos sucedidos hace más de cuatro meses para "culpabilizar en todo momento y absolutamente" a su expareja.
En declaraciones a los medios, el letrado Manuel Martínez Amate ha apuntado que la investigada no ha respondido a sus preguntas aunque sí ha hecho responsable a su cliente "en todo momento y de todas las circunstancias" a través de una declaración "pormenorizada, estudiada, trabajada y preparada".
La titular de la Plaza 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vera (Almería) mantiene así abierta la investigación por presuntos delitos de maltrato y asesinato ante la muerte del niño que, según la ampliación del informe forense, falleció por un traumatismo abdominal "violento" que se habría producido en el contexto de un "politraumatismo", lo que dio lugar a un desgarro a nivel hepático que produjo un shock hemorrágico.
La pericial del Instituto de Medicina Legal (IML) revela en este sentido que el menor habría sido objeto de golpes y no de un vigoroso "sobado" en la zona abdominal en el marco de una práctica de curanderismo para aliviar dolores de estómago en el pequeño, tal y como sostenía la defensa del coacusado.
El pronunciamiento forense emitido a finales de enero ya determinó que el niño sufrió un shock hipovolémico y un desgarro hepático que le llevó a su fallecimiento en cuestión de horas durante la jornada en la que el cuerpo de Lucas fue trasladado desde su vivienda a un búnker abandonado de la playa de Garrucha, donde fue localizado por las autoridades.
PRESENCIA DE LESIONES "ANTIGUAS"
Los médicos forenses han ampliado su exploración también para atestiguar la presencia de lesiones "antiguas" que, bajo la tesis de la Fiscalía, podrían corresponderse con maltratos anteriores a la fecha del fallecimiento del menor.
El informe apunta al respecto la existencia de una serie de lesiones "antiguas" a nivel óseo, especialmente en la zona del costado y de la pierna izquierda, que podrían haberse producido entre tres y seis semanas antes, conforme a las estimaciones derivadas de la exploración.
Este "conjunto lesional" se habría producido de manera "traumática", con medios compatibles con puñetazos, patadas o con algún objeto contundente en zonas concretas del cuerpo. Asimismo, no se descarta que las lesiones se hubieran podido producir de manera "indirecta", es decir "lanzando, empujando o proyectando al menor sobre una superficie rígida".
El informe recoge además un informe médico con fecha del 19 de octubre del pasado año por asistencia sanitaria al menor tras haber sido "agredido por la pareja" de la coinvestigada en el que se da cuenta de los hematomas del niño en piernas, abdomen, tórax y espalda así como lesiones de mordisco en el hombro derecho y en una mejilla.
Cabe recordar que el J.D.R.C. ya contaba con una sentencia por malos tratos en el ámbito de la violencia hacia la mujer dictada el 20 de octubre --un día después del informe-- por la que tenía prohibido comunicarse y aproximarse a B.Y.B.O así como a su hijo Lucas, pese a lo cual los tres continuaron "conviviendo juntos en una habitación que tenían arrendada" en Garrucha, ya que en las otras habitaciones vivían "moradores ajenos" a ellos.
Asimismo, ve posible que, durante la mañana del día de los hechos, el investigado hubiera dado un "exceso de golpes" al menor "de forma consciente" en la zona abdominal, "sabiéndolo y no evitándolo la investigada", lo que habría derivado en las lesiones que ocasionaron la muerte del pequeño.
La investigación apunta que, estando ya cadáver el menor, habría sido traslado conjuntamente por ambos investigados sobre las 17,00 horas desde el citado domicilio a los restos de un búnker situado en una playa a las afueras del municipio, en dirección a Mojácar, donde fueron localizados por las fuerzas de seguridad sobre las 23,00 horas de ese día.
A la espera de una más depurada valoración jurídica, la Fiscalía considera que los hechos pueden ser constitutivos de posibles delitos de quebrantamiento de condena, malos tratos habituales y asesinato.