El osteópata juzgado en Almería por presuntos abusos a una paciente se enfrenta a otros 13 años de cárcel

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Europa Press Andalucía
Publicado: martes, 20 junio 2023 17:59

ALMERÍA 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Almería acoge este miércoles un segundo juicio contra un osteópata acusado de abusar sexualmente de dos pacientes entre 2014 y 2015, por el que la Fiscalía le reclama 13 años de prisión, tras la vista oral que tuvo lugar el pasado lunes y que quedó vista para sentencia tras enjuiciar un caso distinto de otra paciente, de la que también habría abusado posteriormente, en 2018, y por el que se enfrenta a otros siete años de cárcel.

En este caso, el Ministerio Público solicita que se imponga al acusado un año de prisión por un delito de intrusismo profesional así como 12 años más por dos delitos de agresión sexual, con ocho años de libertad vigilada por cada uno de los casos y un periodo similar de alejamiento e incomunicación con las víctimas, con una indemnización de 5.000 euros para cada una en caso de ser condenado.

La Fiscalía apunta en su escrito de conclusiones provisionales, consultado por Europa Press, que el hombre ejercía al menos desde 2014 como osteópata en su domicilio, donde contaba con una placa en la entrada de su vivienda para "darse a conocer" pese a que, conforme la investigación, carecería "del título de fisioterapeuta que le autorice" a ejercer.

Los tres casos investigados penalmente coinciden en el 'modus operandi' empleado por el investigado, quien habría aprovechado la exploración de las pacientes para penetrarlas con un dedo en su zona vaginal sin previo aviso o sin que hubieran sido informadas de tales prácticas con supuestos fines terapéuticos con anterioridad.

En el primer caso denunciado, el acusado recibió en la clínica habilitada en su vivienda a una de las víctimas, que quiso tratarse "problemas de espalda". Conforme a la acusación, durante una de las citas el acusado habría realizado tocamientos por debajo de la ropa interior de la mujer, quien se mostró "sorprendida" por tales hechos, que este habría justificado como método para que se "relajara". Ante esto, la mujer se levantó y se marchó de la consulta.

En otra ocasión, otra de las pacientes que acudió a la consulta donde explicó al acusado los síntomas que tenía por sufrir "espasmos en la vejiga", de modo que, bajo las directrices del osteópata, se habría tumbado en la camilla donde fue presionada en el abdomen y la pelvis antes de que supuestamente el hombre introdujera su mano por debajo de la ropa interior para hacerle "tocamientos" en el interior de su sexo. La víctima "se quedó impactada por lo que estaba ocurriendo" por lo que "no le dijo nada".

La práctica denunciada por las víctimas e investigada posteriormente coincide con la descrita por la víctima del juicio celebrado el lunes, quien denunció los hechos tras acudir a su consulta para ser tratada de una hernia lumbar. Fue durante la exploración cuando el acusado le que habría introducido los dedos en la vulva "de manera sorpresiva" tras haber quedado desnuda sobre la camilla supuestamente como parte de la técnica a realizar para tratar su dolencia, según manifestó el encausado durante el juicio.

El Ministerio Público elevó a definitivas sus conclusiones al entender que la mujer, siguiendo las indicaciones del procesado, se tumbó en la camilla, primero boca abajo con el sujetador desabrochado y a continuación boca arriba ya sin sujetador, "procediendo el procesado a tocarle los senos de manera libidinosa". Asimismo le habría masajeado la zona íntima llegando a introducirle los dedos "manifestándole que tenía el cuello del útero desplazado".

El acusado defendió durante la vista oral en la Sección Tercera de Almería la praxis ejecutada para abordar la dolencia de la víctima, a la que no hizo firmar ningún tipo de consentimiento informado sobre el tratamiento que tuvo lugar en su consulta el 11 de agosto de 2018.

El hombre aseguró en sala que comentó con la paciente en qué consistía el tratamiento, para el que no usó guantes sino "dediles". Asimismo, ha apuntado que no ofreció a la paciente ningún tratamiento menos invasivo ni le ofreció una toalla o una sábana con la que taparse el pecho después de que quedara desnuda sobre la camilla, según su versión, con el sujetador sin abrochar.

Conforme al testimonio ofrecido en fase de instrucción por la víctima y el relato de su cuñada en sala, quien medió para la cita, la manipulación en la zona íntima de la mujer habría ocasionado su sangrado, ante lo que el acusado ha afirmado que el tratamiento se realizó su problemas, de modo que una vez acabado estuvieron "charlando", le ofreció unas "recomendaciones" basadas en el uso de agua caliente para aliviar las dolencias y se produjo el pago "en efectivo" antes de despedirse sin que concertaran una nueva cita.

El hombre rechazó que llegara a tapar la boca a la mujer, que la acariciara o le preguntara si le había gustado, toda vez que durante el interrogatorio de su defensa indicó que el masaje que se habría prolongado durante una hora acabó con diez minutos de tratamiento en la zona cervical.

Frente a esta versión, la cuñada de la víctima narró que esta le contó que se sentía "mal" por el trato recibido en la consulta ante "una serie de tocamientos" a la que fue sometida y por los que le pidió "que parara". "Él le puso la mano en la boca y ella sintió miedo", aseguró.

Igualmente, dijo que la perjudicada le expresó que no se esperaba que el masaje alcanzara la zona genital ni conllevara la introducción de miembros dado que su dolencia se basaba en una hernia discal en la zona lumbar. "No tenía que ver con que le tocara ahí abajo", recalcó la mujer, quien para pedir la cita facilitó un informe médico de la paciente. El juicio quedó visto para sentencia.

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