Víctimas de la presunta auxiliar de dependencia homicida de Almería testifican este lunes ante la jueza del caso

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Publicado: domingo, 18 febrero 2024 10:59

ALMERÍA, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de Instrucción 5 de Almería, que investiga el caso de la falta cuidadora a la que se acusa de "drogar" a personas mayores y dependientes para robarles en sus domicilios, ha ordenado una rueda de reconocimiento para que víctimas que sobrevivieron a las lesiones ocasionadas por la ingesta de fármacos puedan identificar a la mujer detenida como presunta autora de los hechos.

Al margen de esta diligencia de investigación, la magistrada Ana Fariñas tiene previsto tomar declaración a partir de las 10,00 horas a los perjudicados, que se le elevan a seis, uno de ellos fallecido, tras la denuncia interpuesta por la familia de un varón de 63 años que, según informó la Policía Nacional, reconoció "sin ningún género de duda" en los medios de comunicación a la arrestada como la mujer que estuvo en casa con él antes de que tuviese que ser hospitalizado 23 días por sobredosis de benzodiacepinas.

Fuentes cercanas al caso han indicado a Europa Press que en la rueda de reconocimiento, en sede judicial a la que será sometida la imputada van a participar tres de las víctimas conocidas hasta el momento, a quienes también se les va a tomar declaración en calidad de perjudicados y testigos. También escuchará el testimonio de la familia del fallecido.

La detenida, quien se "había especializado en el hurto gerontológico" y que "llevaba años dedicándose a esto", ingresó en prisión hace unos días tras una investigación que se inició en marzo de 2023 después de múltiples denuncias sobre una mujer que se hacía pasar por asistente domiciliaria y que, tras ganarse la confianza de distintos varones dependientes de avanzada edad, le había "confundido para hacerse con el dinero y los objetos de valor que encontraba en sus viviendas".

A lo largo de los años, se habría producido una escalada en sus acciones, ya que empezó a incluir el uso de drogas en sus hurtos. Según precisó la Policía Nacional, en ocasiones, acompañada de una cómplice, llamaba a la puerta del domicilio de su víctima y aseguraba que conocía a algún vecino mientras que "buscaba excusas como pedir un vaso de agua o acudir al aseo" para registrar el domicilio buscando dinero u objetos de valor.

Con el paso del tiempo la detenida habría comenzado a actuar en solitario perfeccionando su modus operandi. Así, consiguió supuestamente el uniforme de una conocida empresa de ayuda a domicilio y, haciéndose pasar por asistente social, lo usaba para ganarse la confianza de las víctimas para "merodear "por sus casas y "hacerse con cualquier cosa de valor que encontrara".

Finalmente, según destacó la Policía Nacional, habría decidido incluir medicamentos en su proceder pese a que "no tenía conocimiento alguno sobre las sustancias que administraba o las dosis oportunas, poniendo en grave peligro la vida de los ancianos".

Con la "excusa de compartir un café o un refresco", la detenida comenzó presuntamente a mezclar barbitúricos en las bebidas de sus víctimas para aturdirlas y poder registrar las casas con tranquilidad.

LOS DEJABA "INCONSCIENTES O MORIBUNDOS"

La investigación reveló que los familiares de las víctimas o los trabajadores autorizados para su cuidado los encontraban después "inconscientes o moribundos", por lo que todas las víctimas localizadas "requirieron de atención e ingreso hospitalario".

La investigación avanzó, después de los examen toxicológicos revelasen la presencia de benzodiacepinas, medicación que ninguno tenía prescrita según la historia clínica de los pacientes.

Cuando los agentes trataban de identificar y localizar a la mujer que se hacía pasar por auxiliar de dependencia tuvieron conocimiento de la muerte de la última víctima a causa de la ingesta masiva de benzodiacepinas y metadona. Sin embargo, el anciano, de 90 años, llegó a reconocer fotográficamente a la arrestada antes de perder el conocimiento.

Una vez identificada la presunta autora, los grupos de Homicidios, Hurtos y Blanqueo de capitales de la Brigada Provincial de Policía Judicial, en coordinación con el Juzgado de Instrucción 5 y la Fiscalía de Almería, procedieron a relacionar todos los hechos conectados con la detenida, consiguiendo localizarla días después.

Los investigadores efectuaron dos registros domiciliarios en los que se intervinieron 22.385 euros en efectivo, numerosas joyas, una ingente cantidad de medicamentos depresores del sistema nervioso, recetarios de medicamentos, facturas de establecimientos de compra-venta de oro, un supuesto contrato de donación de 20.000 euros, diversos teléfonos móviles y libretas bancarias a nombre de terceros en las que se pudo verificar la existencia de múltiples transferencias y reintegros en efectivo de grandes sumas de dinero.

En un de los registros, también se intervino gran cantidad de comprimidos preparados para su ocultación en cavidades corporales, un arma de fuego, munición y un chaleco antibalas.

El titular del Juzgado de Instrucción 6 de Almería, en funciones de guardia, decretó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, por cinco presuntos delitos de robo con abuso de confianza en concurso con cuatro delitos de lesiones y otro de homicidio. También se le achaca un delito de tenencia ilícita de armas y otro de estafa.

SEXTA DENUNCIA TRAS SU DETENCIÓN

La investigación se ha ampliado en las últimas horas con una sexta denuncia en la que la hija de un hombre, quien ya tenía paralizado el lado izquierdo de su cuerpo, relata que fue a visitarlo y que se lo encontró en compañía de una auxiliar de dependencia "a la que no conocía". Él estaba tomando un café y ella, nada.

Señala que, al irse, extrañada, contactó con la cuidadora habitual de su padre, quien le dijo que "no tenía porque haber nadie de la empresa en la casa", por lo que decidió volver al domicilio.

Al llegar y después de tocar a la puerta, oyó la voz "débil" de su padre diciendo "no puedo, no puedo", y al acceder le encontró en el suelo, "inmovilizado, enrollado en unas mantas y sujeto por cajas y electrodomésticos". Comprobó, asimismo, que el vaso que había utilizado estaba "fregado", lo que era "inusual".

Según ha indicado la Policía Nacional, la víctima precisó de 23 días de hospitalización. Al hacerle la prueba de tóxicos dio positivo en benzodiazepinas. Le han quedado secuelas, le han tenido que aumentar significativamente la medicación y ha tenido que ser ingresado en una residencia.

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