MÁLAGA, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
El delegado del Gobierno andaluz, José Luis Ruiz Espejo, ha reivindicado este jueves la importancia y el valor de los actores malagueños, así como de las compañías escénicas locales, durante un acto en el Teatro Romano con el que se ha conmemorado el Día Internacional del Teatro y en el que han participado más de 50 estudiantes de los institutos Cánovas del Castillo, Politécnico Jesús Marín, La Rosaleda y Vicente Espinel.
Así, Ruiz Espejo ha destacado la importancia de apoyar a la creación local, facilitando el respaldo para la puesta en marcha de nuevos montajes, así como de la dotación de infraestructuras adecuadas donde puedan desarrollar sus montajes.
En este sentido, ha resaltado también durante el acto que "Málaga es de las pocas ciudades que está dotada, desde la educación pública, con estudios superiores en las principales artes escénicas, con una Escuela Superior de Arte Dramático, en Teatinos, el Conservatorio Superior de Danza y el Martín Tenllado de Música".
Para la Junta de Andalucía, "la cultura es una prioridad, tanto en apoyar a los jóvenes creadores como a nuestras compañías, y por supuesto apoyar también al publico para que vaya a los espectáculos", según Ruiz Espejo, quien ha lamentado que el Gobierno central siga manteniendo un IVA del 21 por ciento para los espectáculos culturales, y que supone "el IVA cultural más alto de Europa".
El acto celebrado este jueves ha incluido la lectura del manifiesto que el Instituto Internacional de Teatro de la Unesco encomienda cada año a una reconocida personalidad del mundo teatral, y ha comenzado con un cariñoso recuerdo a las víctimas del accidente aéreo ocurrido en los Alpes franceses, y en especial a los alumnos y docentes que habían participado en un intercambio escolar en Cataluña.
En esta ocasión, el texto escogido para el Manifiesto ha sido escrito por el director de escena polaco Krzysztof Warlikowski. Su lectura ha estado a cargo del delegado del Gobierno andaluz en Málaga y de la delegada territorial de Educación, Cultura y Deporte, Patricia Alba, acompañados por tres representantes del alumnado.
Alba ha declarado que "los centros educativos malagueños cuentan con una gran tradición escénica de calidad, como se refleja en la Muestra de Aulas de Teatro, Música, Flamenco y Danza que va a tener lugar durante los próximos meses en el Teatro Cánovas, la Sala Gades, la Escuela Superior de Arte Dramático y la Facultad de Ciencias de la Educación".
Del mismo modo, ha resaltado que "el Teatro Cánovas, espacio escénico dependiente de la Agencia Andaluza de Instituciones culturales de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, trabaja con su programación día a día no solo para traer a sus salas espectáculos de teatro, danza y música destinados a los más pequeños y a los jóvenes, sino también para dar cabida a los protagonizados por ellos mismos".
El acto, que ha contado con el apoyo técnico del Teatro Cánovas, ha finalizado con la lectura dramatizada de poemas de Antonio Machado por un grupo de alumnos del IES Politécnico Jesús Marín.
El Día Mundial del Teatro, que se conmemora este viernes oficialmente pero que en Málaga se ha adelantado a este jueves para facilitar la participación de los estudiantes, fue instituido en 1961 con la finalidad de subrayar la importancia de este fenómeno cultural.
El Manifiesto, que se lee en escenarios de todo el mundo, ha sido redactado cada año por destacadas personalidades del ámbito teatral, como Jean Cocteau, Arthur Miller, Vaclav Havel o Antonio Gala.
'LA HORA DEL PLANETA'
Por su parte, las luces del Teatro Romano de Málaga se apagarán de 20.30 a 21.30 horas este sábado por la campaña de la asociación conservacionista WWF 'La hora del planeta'. Se trata de una iniciativa para concienciar a los habitantes del planeta de la necesidad de construir un futuro sostenible energéticamente.
Esta idea surgió hace nueve años como una campaña de movilización y participación para concienciar a los ciudadanos de todo el mundo de la necesidad de reducir el nivel de emisiones de CO2 del planeta y ser más eficientes y autosuficientes en el uso de la energía.
En 2014 más de 7.000 ciudades de 150 países apagaron las luces de sus principales monumentos y edificios emblemáticos, enviando un claro mensaje: los gestos simbólicos pueden generar grandes cambios si se consigue un compromiso global durante todo el año.