Actualizado 27/05/2010 16:12

Sale a licitación la primera fase de obras de El Cable Inglés con un coste de 3,6 millones de euros

Imagen del Cable Inglés, en Almería
EP/JUNTA DE ANDALUCÍA

ALMERÍA 27 May. (EUROPA PRESS) -

La Junta de Andalucía publicó hoy en BOJA el concurso por procedimiento abierto para la adjudicación del contrato de la primera fase de las obras de restauración y puesta en valor del antiguo cargadero de mineral 'El Alquife', conocido como El Cable Inglés, y cuyo plazo de ejecución de esta primera fase de consolidación del monumento es de 14 meses y el presupuesto total de licitación de 3.699.256,40 euros.

Así lo indicó la Administración en una nota, en la que señaló que las empresas tienen 26 días naturales para presentar la documentación necesaria, que viene especificada en el pliego de cláusulas administrativas. El lugar de presentación de las propuestas es el Registro General de la Consejería de Cultura, situado en la calle San José, 13.

En esta primera fase, el proyecto de ejecución, diseñado por el arquitecto almeriense Ramón de Torres y revisado por la Junta el pasado 27 de octubre, tiene por objeto la rehabilitación y consolidación del cargadero con trabajos de limpieza y protección de la estructura metálica, de reparación de elementos del muelle de carga, de refuerzo de la estructura existente y de revestimiento de los paramentos de las antiguas tolvas o depósitos de mineral.

El proyecto, que posibilitará la recuperación del monumento con fines culturales, se ejecuta al 50 por ciento con fondos de la Junta y el Gobierno de España, en virtud del convenio firmado en noviembre de 2009 entre ambas administraciones. A propuesta de la Consejería de Cultura de la Junta, el Ministerio de Fomento lo incluyó con cargo al uno por ciento cultural.

El Cargadero de Mineral 'El Alquife', situado en la playa de las Almadrabillas de Almería, fue declarado Bien de Interés Cultural, según Decreto 166/1998 de 28 de julio. Conocido popularmente como 'El Cable Inglés', fue construido por la compañía británica 'The Alquife Mines' entre 1902 y 1904.

Esta obra de ingeniería fue concebida para utilizarla como medio de transporte, almacenaje y embarque del mineral procedente de las minas de hierro por vía marítima. Su estructura permitía el arranque de buques de gran tonelaje, un sistema de almacenaje mineral, que al encontrase a gran altura, posibilitaba la descarga por la acción de la gravedad.

Consta de dos partes bien diferenciadas. Por un lado, el sistema de acceso y el muelle embarcadero propiamente dicho. El primero es un viaducto, en el que se alternan tramos de estructura metálica y tramos de fábrica de piedra caliza, y sobre el que discurre la vía férrea que permite el transporte del mineral hasta el cargadero desde la estación de ferrocarril, de la que dista 540 metros, mediante una vía simple con rampa en prolongación de la línea.

La línea de entrada o acceso al muelle contiene varias curvas exigidas por los límites de las propiedades de la compañía. Inmediatamente antes de entrar en el muelle la vía principal se ramifica en otras cuatro, trazadas a lo largo de dicho muelle, al mismo nivel y paralelas entre sí.

El embarcadero tiene una longitud total de 108 metros y se construyó para permitir que los barcos se cargaran por gravedad a partir de las grandes tolvas replegadas en sus laterales. Está constituido por una estructura de acero laminado muy tupida, conseguida con piezas proporcionalmente muy ligeras de sección enlazadas mediante roblones según una disposición en celosía.

PUESTA EN VALOR

Los objetivos generales del proyecto, en el que se enmarca la primera fase, son la restauración de la estructura existente y la puesta en valor del cargadero. Para ello se proponen soluciones técnicas para la conservación y restauración de la estructura metálica, los elementos muebles, los elementos de madera y la fábrica de piedra.

La puesta en valor consistirá en la adaptación del conjunto para uso cultural y de ocio, disponiendo sala de exposiciones, sala de conferencias y audiovisuales, cafetería-restaurante y mirador. Este nuevo uso requiere la previsión de circulaciones para el público y el personal, aseos públicos, zona de almacenaje, área de gestión y servicios.

En tal perspectiva general, la primera fase aborda el tratamiento de conservación del muelle de carga, cuyos objetivos específicos son la gestión y tratamiento de residuos de la construcción y demolición y la puesta de protecciones individuales y colectivas, señalización y balizamiento, instalaciones de higiene y bienestar, gestión de seguridad y formación y medicina preventiva.

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