Actualizado 21/01/2011 19:28

Expertos de contabilidad y finanzas estudian la manera de responder mejor a las demandas de empresas

SEVILLA, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de investigación de la Universidad de Sevilla, coordinado por el profesor José Luis Arquero, ha decidido analizar las fortalezas y debilidades de la práctica del sistema educativo implantado en el grado de administración de empresas, y en el nuevo grado de finanzas y contabilidad (FICO), a través del Proyecto de Excelencia Estudiantes ante los cambios del mercado de trabajo y los retos del EEES, incentivado por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia.

En una nota, Andalucía Innova indica que la investigación parte de la premisa de que "el título académico es condición necesaria pero no suficiente para ejercer una profesión". Para ello, diseccionan qué formación real se requiere para ejercer como contable o responsable de finanzas en una empresa, qué materias son fundamentales, o cuáles son las preconcepciones y motivaciones de los alumnos que escogen esta disciplina sobre lo que serán sus tareas cuando trabajen.

Respecto a los nuevos grados, el profesor Arquero asegura que "ahora mismo los alumnos que están entrando en Finanzas y Contabilidad no tienen muy claro cuáles son las potencialidades ni los requisitos de exigencia de la titulación. Ni son capaces de diferenciar demasiado bien entre los distintos títulos del área de Economía y Empresa".

"A ello ayuda el que, en España, la profesión contable no se considera una profesión de prestigio, muy al contrario que en países como Estados Unidos o el Reino Unido y que se tiende a confundir las tareas de un tenedor de libros con las de un experto en sistemas contables; cuando no tiene nada que ver. Como consecuencia, bastantes alumnos entran sin que sea su primera opción", añade, tras recordar que esta situación lleva "a una baja motivación e interés y por tanto un rendimiento académico bajo".

Sobre las capacidades no técnicas que son precisas para esta área, afirma que "hay una imagen errónea del mundo de la empresa y del papel del administrador o el responsable de finanzas. Piensan que van a trabajar prácticamente sin contacto con nadie". "Las empresas están buscando personas con capacidad de comunicación oral y escrita, con facilidad para trabajar en grupo y para resolver problemas; con tolerancia a la ambigüedad y con formación en tecnologías de la información e idiomas", matiza el experto.

La investigación desarrollada por el equipo es interdisciplinar, utilizando herramientas y métodos típicos de la investigación en Psicología y en Ciencias de la Educación. Además, se han realizado contactos con investigadores de otros países, como Reino Unido, Irlanda o Grecia.

"Es muy frecuente escuchar desde ámbitos institucionales que sería interesante implantar determinados tipos de reformas o de estrategias docentes que han sido exitosas en otros países. Sin embargo, antes de realizar innovaciones es preciso saber si el perfil de nuestros alumnos es similar al de los estudiantes en los que estas reformas se han probado", sentencia.

Los resultados obtenidos hasta ahora indican, por ejemplo, que "en general (los alumnos del área empresarial) están fuertemente motivados por factores externos como las salidas laborales futuras". "Tienen una tendencia mayor a enfocarse en tipos de aprendizaje superficial, sin buscar el significado de las cosas, sin relacionar, y presentan niveles de tolerancia a la ambigüedad más baja que otros compañeros de otras ciencias sociales", aclara.