Archivo - La onsejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, Patricia del Pozo, conversa con la consejera de Salud y Consumo, Catalina García, en la firma del protocolo en agosto de 2023. - Rocío Ruz - Europa Press - Archivo
SEVILLA 8 Jul. (EUROPA PRESS) -
Las consejerías de Desarrollo Educativo y Formación Profesional y de Salud y Consumo están realizando durante el mes de julio el seguimiento tanto de los expedientes ya valorados el curso anterior como de los nuevos expedientes de escolares con necesidades relacionadas con la salud.
En este sentido, han aclarado que los menores que ya fueron valorados el pasado curso mantendrán los recursos asignados para el próximo periodo escolar 2024/2025. Del mismo modo, han señalado que los nuevos menores que requieran de un recurso lo tendrán en el comienzo de las clases, previa comunicación a los padres o tutores de los menores.
En una nota de prensa, la Junta ha señalado que esto "reafirma" su compromiso con la "continuidad y estabilidad" en la atención de estos menores en el entorno escolar. Los niños, según la evaluación de cuidados realizada por su enfermera, pueden disponer de diferentes recursos: una Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE), una enfermera, un Personal Técnico de Integración Social (PTIS) o la propia Enfermera Referente Escolar ante cualquier circunstancia sobrevenida.
Asimismo, esta atención por parte de estos profesionales puede ser "de forma puntual o de manera permanente". Se trata de niños que se encuentran en una situación de enfermedad con cronicidad compleja. Requieren por ello mantener un plan terapéutico y de cuidados, incluido cuidados continuados sanitarios durante el horario escolar.
Por ello, el pasado 31 de agosto de 2023, en respuesta a las reivindicaciones de las familias y de la comunidad educativa, las consejerías de Desarrollo Educativo y Formación Profesional y de Salud y Consumo firmaron el Protocolo de Actuaciones que garantiza la coordinación de la intervención en determinadas necesidades del alumnado relacionadas con la salud en los centros docentes sostenidos con fondos públicos, que hasta la fecha no existía.
Su objetivo es dar a estos menores un entorno de seguridad y facilitar una escolarización adaptada. Este protocolo se basa en la colaboración entre ambas consejerías y en la creación de equipos especializados que trabajan conjuntamente para diseñar y aplicar los planes de cuidados necesarios. "Entendemos que cada caso es único y requiere de una evaluación individualizada para asegurar que los recursos sean los más adecuados y efectivos", ha señalado la Junta.
El propósito del Gobierno de Andalucía es "seguir poniendo el foco en la mejora de las condiciones de vida de los colectivos más vulnerables", como son los menores con necesidades especiales. A través de estas acciones, además, la Junta busca promover una cultura de inclusión y cuidado que permita a todos los estudiantes, independientemente de sus condiciones de salud, "acceder a una educación de calidad en un entorno seguro y adecuado para su desarrollo".