El presidente de la institución provincial, David Toscano, junto al diputado de la Unidad de Gestión de La Rábida, Juan Daniel Romero, la alcaldesa de Palos de la Frontera, Milagros Romero; y el prior del Monasterio de La Rábida, fray Manuel Vallecillo. - DIPUTACIÓN DE HUELVA
PALOS DE LA FRONTERA (HUELVA), 3 (EUROPA PRESS)
La Diputación de Huelva ha inaugurado este sábado 3 en la Plaza de los Frailes de La Rábida la nueva Cruz Tau, una escultura de cuatro metros de altura que incorpora al enclave "uno de los símbolos más reconocibles de la orden franciscana y que recuerda el papel esencial que los frailes han desempeñado durante siglos en la historia de este espacio".
Según ha concretado la institución provincial en una nota, su presidente, David Toscano, ha participado en el acto acompañado del diputado de la Unidad de Gestión de La Rábida, Juan Daniel Romero, junto a la alcaldesa de Palos de la Frontera, Milagros Romero; el prior del Monasterio de La Rábida, fray Manuel Vallecillo; el autor de la obra, José Manuel Díaz Benítez, 'Chiqui Díaz', y representantes de la comunidad franciscana.
Por su parte, el presidente de la Diputación ha destacado el "profundo significado" de instalar esta pieza precisamente en La Rábida y en una fecha especialmente vinculada a la orden, cuando se cumplen 800 años del tránsito de San Francisco de Asís. Toscano ha abundado en que la Tau fue adoptada por San Francisco a lo largo de su vida, hasta el punto de utilizarla como firma, y que con el paso del tiempo se convirtió en símbolo de los franciscanos.
"Para nosotros La Rábida es el lugar más emblemático de la provincia de Huelva, el lugar donde todo empezó", ha señalado el presidente, quien ha subrayado que la presencia de los franciscanos en este enclave es anterior incluso a la llegada de Cristóbal Colón. Una vinculación histórica que, según ha apostillado, fue determinante en la acogida que recibió el almirante y en el acompañamiento que hizo posible que su proyecto llegara hasta la Corte.
Además, Toscano ha incidido en que esa relación no pertenece únicamente al pasado. "Los franciscanos han seguido formando parte de La Rábida durante todos estos años; son quienes guardan y custodian este lugar y este monasterio", ha afirmado. Por ello, la instalación de la Tau supone también "una forma de agradecerles y de tenerlos presentes", haciendo visible ante quienes visitan La Rábida "que la comunidad franciscana forma parte inseparable de este enclave y de un capítulo trascendental de la historia de Huelva".
Por su parte, la alcaldesa de Palos de la Frontera (Huelva), Milagros Romero, ha calificado la inauguración como "un momento histórico" y ha agradecido a la Diputación que haya querido reconocer con esta iniciativa uno de los elementos más característicos de La Rábida, la presencia de la orden de San Francisco de Asís. Asimismo, Romero ha señalado que la nueva escultura se incorpora al conjunto como un atractivo más para quienes visiten el enclave, permitiendo acercarse a la historia de los franciscanos y "contribuyendo a seguir proyectando La Rábida". "Hacía falta y la Diputación lo ha conseguido", ha resumido.
Al hilo, el prior del Monasterio de La Rábida, fray Manuel Vallecillo, ha expresado durante el acto su "admiración y gratitud" por un monumento que realza la presencia franciscana en los Lugares Colombinos desde hace siglos. Vallecillo ha agradecido la iniciativa a la Diputación de Huelva, al Ayuntamiento de Palos de la Frontera y al propio artista y ha puesto especialmente el acento en la conexión que la pieza establece dentro del enclave. "Hay un eje entre el Monasterio, la Tau y el Muelle de las Carabelas, franciscanismo y espíritu colombino se unen en una misma tarea desde hace ya cinco siglos", ha señalado.
El autor de la obra, José Manuel Díaz Benítez, 'Chiqui Díaz', ha mostrado su satisfacción por poder dejar una de sus esculturas "en un enclave tan maravilloso como La Rábida" y ha explicado las claves de una pieza concebida para transformarse con el paisaje y con el paso de las horas. La Tau, realizada en acero inoxidable y con cuatro metros de altura, presenta en su cara más visible un acabado pulido en espejo que refleja el entorno y convierte también a quienes la contemplan en parte de la propia obra.
En su cara posterior, el artista ha aplicado una tonalidad cobriza obtenida mediante una pátina desarrollada en su taller. La orientación de ambas superficies tampoco es casual, de manera que el acabado cobrizo mira hacia el este, hacia la salida del sol, mientras que el lado opuesto dialoga con la luz de poniente. "Es una escultura viva, porque según la luz y lo que haya alrededor siempre será diferente", ha explicado Chiqui Díaz, quien también ha agradecido el impulso dado al proyecto por el diputado de la Unidad de Gestión de La Rábida, Juan Daniel Romero.
La nueva pieza se sitúa en la Plaza de los Frailes, a los pies del Monasterio de La Rábida y junto al huerto franciscano, un espacio sobre el que la Diputación viene desarrollando distintas actuaciones "para mejorar su integración y convertirlo en un lugar de estancia y encuentro para los visitantes". Así, la escultura suma desde este sábado un "nuevo referente visual y simbólico a uno de los enclaves patrimoniales más singulares de la provincia".